Autonomía, libertad y responsabilidad

(José Román Flecha Andrés, en Estudios Eclesiásticos). El autor de esta obra –Autonomía moral– es doctor en Teología y Magíster en Bioética por la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, en la que ejerce su docencia en los ámbitos de la moral fundamental, la bioética y la ética social.

En este libro, en el que reelabora su tesis doctoral, aborda un tema clásico en el estudio de la moral fundamental, que evidentemente está muy relacionado con las cuestiones relativas a la libertad y la responsabilidad. Si bien se mira, al considerar la cuestión de la autonomía moral se replantean de forma obligada las eternas preguntas sobre la relación entre la revelación natural y la revelación positiva, la naturaleza y la gracia, la razón y la fe.

No ignora el autor que la autonomía es un concepto que entraña muchos significados, como ya se observa en los documentos del Concilio Vaticano II, especialmente en la constitución pastoral sobre la Iglesia en el mundo de hoy (cf. GS 17, 20, 31, 36, 41).

En los últimos tiempos la necesidad de clarificar el concepto de la autonomía se ha puesto de relieve sobre todo en el marco de las modernas discusiones sobre la bioética principialista, como bien ha explicado Ignacio Schinella en su artículo «Autonomía», en la obra de Giovanni Russo (dir.), Enciclopedia di Bioetica e Sessuologia, Ed. Elledici, Leumann, Torino, 2004, 262-268.

Sin duda el tema debería alcanzar una enorme relevancia si se considerara en el planteamiento de una seria ética política.

En este caso, el autor presenta la autonomía como «una capacidad constitutiva de la persona por la cual puede elaborar o asumir principios morales haciéndolos propios y puede actuar según ellos de acuerdo con un proyecto de vida previamente representado» (p. 39). El tono decisional de esta descripción es inmediatamente matizado por la alusión a la intervención de Pablo en el Areópago de Atenas, en la que presenta al hombre apelando a la referencia bíblica de la «imagen y semejanza de Dios».

Esta dialéctica entre la autonomía ontológica y la decisional por otra parte y la autonomía teónoma que refiere el ser relativamente absoluto al absolutamente Absoluto zubiriano ha dado origen a sustanciosos diálogos tanto en el campo de la moral fundamental como al de la ética aplicada, como ha explicado S. Holm, «Autonomy», en R. Chadwick (ed.), Enciclopedia of Applied Ethics, Academic Press, San Diego-London 1998, 267-274.

Esta observación no es gratuita. De hecho, las páginas en las que se exponía la especificidad de la ética cristiana en nuestro manual de Teología Moral fundamental han merecido tantos ataques como aplausos, igualmente apasionados por cierlo.

Entre una interesante introducción y la obligada recolección de las conclusiones, el autor articula su obra en tres amplísimos capítulos.

En el primero de ellos trata de situar la cuestión de la autonomía en el marco más amplio de la secularización de la sociedad y de la cultura contemporáneas. En este contexto, evoca cuidadosamente los inicios de la comprensión moderna de la autonornia en el énfasis concedido a la inmanencia, fijado en el pensamiento de Descartes y de Kant, con las previsibles reacciones de Hegel y de Nitezsche.

Ese es precisamente el núcleo del estudio que ha publicado Henry E. Allison, en su artículo «Autonomie», incluido por Monique Canto-Sperber, en el Dictionnaire d’elhique et de philosophie morale, Presses Universitaires de France, París 1996, 115-123.

En el segundo capítulo analiza el autor detenidamente los problemas que el concepto de autonomía presenta a la Teología moral católica. Tras recordar las ya mencionadas observaciones del Concilio Vaticano II, resume los planteamientos de algunos notables profesores y colegas nuestros, como Josef Fuchs, Alfons Auer, Franz Böckle, Marciano Vidal, Dietmar Mieth, Martín Rhonheimer, Livio Melina y Servais Ph. Pinckaers.

Imprescindible era, por otra parte, el estudio de la autonomía moral en la intervención de la Comisión Teológica Internacional y, sobre todo, en la encíclica Veritatis Splendor, de Juan Pablo II, en cierto modo deudora de la instrucción La verdad os hará libres, publicada por los obispos españoles.

A modo de síntesis, el capítulo tercero recoge la posición del Magisterio Católico ante la problemática del argumento de la autonomía en la toma de decisiones.

Si la autonomía se resuelve en la teonomía, que el autor hace bien en acercar al principio ignaciano del Principio y fundamento, es obligado recordar el pensamiento que Mons. Karol Wojtyla introdujo en la constitución sobre la Iglesia en el mundo de hoy y que tantas veces había de recordar como papa san Juan Pablo II: «En realidad, el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado» (GS 22).

En la Teología moral cristiana, la autonomía resulta difícilmente comprensible sin la «Confessio» de la cristonomía que queda reflejada en la profecía evangélica de la identificación de Cristo con los marginados y los humillados (cf. p. 411).

José Román Flecha Andrés

Estudios Eclesiásticos, vol. 89 (2014), núm. 350, págs. 573-574.