Calacuentos

No hay nada más mágico que un libro, y más aún si este se dirige al público infantil. En la editorial San Pablo llevamos muchos muchos años editando libros, pero no tantos creando y desarrollando nuestras propias historias. Calacuentos es el buque insignia de esta nueva línea de trabajo que nos hemos marcado.
Lo fácil, sinceramente, es ir a las ferias internacionales y adquirir libros elaborados en el extranjero para editarlos aquí. Es mucho más trabajoso lo que hemos hecho con Calacuentos: crear una colección partiendo de cero, diseñarla, darle forma, buscar autores e ilustradores españoles, para que esos cuentos hablaran de nuestro contexto sociocultural a nuestros hijos e hijas.
Desde luego, lo que teníamos claro desde el principio es que queríamos orientar nuestros esfuerzos a la comunicación de valores, tan propia de nuestra identidad empresarial. Así que cuando Octavio Figueredo, entonces director editorial de San Pablo, conoció a Carmen López-Manterola en un stand de la gigantesca feria de Frankfurt tuvo muy claro que ella era la persona ideal para dotar de contenido y de poesía a un proyecto que hasta entonces eran sólo unas líneas escritas en una ficha que hablaban de trabajar las emociones, los sentimientos y los valores.
Lo cierto es que Carmen ha construido un precioso mundo poblado de personajes maravillosos como NICO, CLARA, PABLO, ANA o ELENA. Y el ilustrador Albert Pinilla les ha dado forma y los ha hecho tan adorables que cuando se abren las páginas de cualquiera de los cuatro primeros libros de la colección que hemos publicado, y que son los que presentamos hoy, uno ya no quiere dejar de visitar su universo de ojos grandes, bichos, verduras y viajes espaciales.
Así que debo dar las gracias a Carmen y a Albert por haber puesto su creatividad y talento al servicio de un proyecto que quiere ser algo más que una simple suma de historias para niños y niñas de 6 a 7 años de edad. Por eso el título de Calacuentos. Porque este proyecto quiere ser algo más. Mucho más. Pretende calar, que como indica el diccionario de la RAE, dicho de una persona significa mojarse hasta que el agua u otro líquido, penetrando la ropa, llegue al cuerpo.
Nosotros queremos llegar hasta el corazón y la cabeza de los más pequeños de la casa para que incorporen a sus vidas y su manera de conducirse por ella y de relacionarse con los demás, actitudes como la empatía, la tolerancia, el optimismo, el esfuerzo… Y muchas otras que vendrán, envueltas en nuevas historias escritas por Carmen e ilustradas por Albert que estamos trabajando ya, por cierto.
Los cuatro primeros títulos, Bichos y más bichos, Bruja o hada, ¡Hasta la luna! y ¡La princesa del guisante!, son historias ambientadas en el mundo de hoy, que hablan de cosas que les ocurren a nuestros hijos e hijas en el día a día, que te hacen reír, sentirte identificado con sus aventuras y sorprendido de la manera en que sus personajes resuelven los problemas u obstáculos que se van encontrando en el camino.
Los lectores menudos disfrutarán de la lectura. Y los adultos, además, tendrán a su disposición una útil herramienta para contribuir a que sus hijos crezcan en valores y actitudes positivas. Porque no hay que olvidar que al final de cada cuentos, padres y educadores pueden encontrar PISTAS para entender el significado de cada una de las actitudes, cómo nos cambia o qué nos aporta, cómo se puede trabajar y qué podemos descubrir gracias a este cuento. Y sé por experiencia, como madre, que a veces echamos en falta materiales como estos que de forma sencilla e inteligible nos permitan comprender mejor a nuestros hijos y ayudarles a crecer como personas.
Nuestro objetivo como editorial es hacer que los lectores más pequeños disfruten, se diviertan, desarrollen su imaginación y creatividad, aprendan a amar los libros y la lectura, y también que aprendan. De ese modo, además, pensamos que contribuimos a la construcción de un mundo y una sociedad mejor.
Pero dicho así puede parecer que estos libros son un rollazo. Nada más lejos de la realidad: Carmen ha sabido escribir historias divertidas, excitantes, amenas, que atraparán, estoy segura, a todos sus lectores. Decía Ernesto Sábato que «un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras». Es lo que ha hecho Carmen desde luego en estos cuatro libros. Y en la editorial San Pablo estamos modestamente orgullosos del resultado.