El complejo paisaje interior de Lutero

(Enrique A. Eguiarte, en Mayéutica). Con motivo del quinto centenario del inicio de la reforma protestante, han sido muchas las publicaciones que intentan encuadrar los acontecimientos en torno a la reforma que dio inicio con Lutero. La obra que presentamos Lutero. Una vida delante de Dios–, dentro del marco de las publicaciones propias del quinto centenario, es una biografía contextualizada y razonada de Lutero. Si bien es cierto que los lectores en español habían tenido a su alcance otras biografías de Martín Lutero, ninguna de ellas tiene la riqueza narrativa, la contextualización necesaria e inteligente, la extensión exacta y la objetividad serena de la que presentamos.

Es verdad que otras biografías de Lutero hacen gala de una gran erudición y despliegan ante el lector una gran cantidad de información y de fuentes, pero en ellas en muchas ocasiones, la figura del biografiado se desdibuja por el cúmulo de informaciones y contextualizaciones históricas. La obra de Rafael Lazcano proporciona la información necesaria para el desarrollo de su obra, observando siempre un estricto rigor histórico, pero respetando en todo momento a su lector implícito, que no es el erudito en historia, ni el especialista en teología o ecumenismo, sino un lector culto o simplemente interesado en conocer más sobre la figura de Lutero. La biografía sabe dibujar con maestría no solo el paisaje histórico sobre el que queda grabada la figura del reformador, sino también, en la medida de lo posible, el complejo paisaje interior de Lutero, elemento que ayuda a la comprensión del personaje, de sus acciones y decisiones. El hecho de que el autor utilice capítulos breves e incisivos hace que la lectura sea ágil y amena, al no sentir el lector el agobio propio de las obras eruditas, donde en ocasiones los interminables capítulos y la abundancia de notas, distraen, ralentizan y desalientan en cierto modo al lector no especializado. Las notas que se proporcionan a pie de página son escasas pero adecuadas y oportunas. La prosa del autor en todo momento es cuidada y a la vez ágil y clara. Al final de la obra se ofrece al lector una breve presentación y contextualización de los principales personajes que se vieron involucrados en la polémica luterana, tanto del lado católico como de la parte de los reformadores.

La obra en conjunto se lee con un gran agrado y facilidad, y creemos que puede ser una muy rica aportación para este centenario, así como un instrumento que ayude al diálogo ecuménico y a la búsqueda de acercamiento y de mutua comprensión por parte de los católicos y luteranos. De hecho la obra en su parte final hace esta interesante sugerencia resumiendo dicho reto en una serie de interesantes puntos que es preciso tener presentes. En resumen, una obra excelente, bien escrita y de lectura sumamente agradable e instructiva. Por todo ello felicitamos al autor, conocido historiador, bibliógrafo y editor.

Enrique A. Eguiarte

Mayéutica 43 (enero-junio de 2017) 223.