El perdón como actitud de vida

(SP). Ser misericordiosos con los pecadores ofrece una reflexión sobre el perdón, una de las obras de misericordia. José Tolentino Mendonça llama la atención sobre la necesidad de diferenciar el pecado del pecador y señala la tentación de considerarnos inmunes al pecado y de eludir nuestra responsabilidad respecto del mal (haciéndolo caer sobre los demás, atribuyéndolo a la inevitabilidad de nuestra naturaleza personal, minimizando nuestra situación o haciendo banal y aceptable la degradación de la vida). Dios nos llama incesantemente para que seamos instrumentos de reconciliación, para que imitemos su misericordia y sea esa la característica que prime en nuestra relación con el prójimo. No hay más que pensar en cómo Jesús nos mostró la perspectiva del amor arropando a aquellos que erraron su camino, comiendo con los pecadores, perdonando sin límites, asumiendo el pecado de todos.