El servicio que el diácono permanente hace a la Iglesia y al mundo

(Miguel de Santiago, en Ecclesia). El libro Diaconado permanente (Signos de una Iglesia servidora) de Javier Villalba Nogales es una monografía que permite conocer la teología y sacramentalidad del diaconado, según la doctrina tradicional recuperada por el Concilio Vaticano II y las disposiciones dictadas por la Iglesia en los años siguientes. El autor, casado con María Belén Santos Huerta (que escribe unas páginas en esta obra sobre comunión de vida y corresponsabilidad de la esposa del diácono), es diácono permanente en un pueblo de la diócesis de Madrid.

En el libro se destaca la identidad y la doble sacramentalidad del diácono permanente (matrimonio y orden) y la dimensión servicial dentro de una eclesiología de comunión, configurándose a Cristo servidor y representándole. Así pues, la pastoral social es la expresión del servicio que el diácono permanente hace a la Iglesia y al mundo. Hay también un apartado en el que se aborda su espiritualidad de servidor y su vida de testigo desde el ministerio de la Palabra, la liturgia y la caridad, y, por supuesto, el papel en la propia vida familiar. La servicialidad como algo específico del diácono permanente, casado e inserto en el medio social, laboral y familiar lo convierte en una persona de Iglesia, ordenada y con responsabilidad definida con respecto a la pastoral caritativa y social, en el mundo del trabajo, la empresa, las relaciones económicas, políticas, etc.

Cuatrocientos diáconos permanentes hay en España (las diócesis que más tienen son Sevilla, Barcelona y Madrid), que desarrollan funciones litúrgicas y, además, median en las situaciones familiares de separación, participan en el mundo del trabajo, asisten a marginados, enfermos, discapacitados, ancianos y personas que viven en soledad, dan catequesis para la transmisión de la fe, aportan valores cristianos mediante su testimonio en medio del mundo… En suma, viven con su familia y de su trabajo, pero consagrados sacramentalmente al servicio de la Iglesia y actúan en su nombre mediante Ia correspondiente misión.

Miguel de Santiago

Ecclesia 3.922 (10 de febrero de2018) 15.