La polisemia de la palabra amor

(J. Montero, en Studium). Es probable que en el vocabulario humano no haya una palabra más polisémica que la del amor. El lector encontrará en este libro una cantidad verdaderamente enorme de sentidos que puede tener la palabra amor, y podrá encontrar igualmente muchísimas definiciones del amor, a cual más bonita y fascinante, muchas de otros autores, y una buena parte del propio autor del libro. Según se va leyendo, sobre todo el primer capítulo, uno va comprendiendo el primer título del libro: Un canto al amor.

El segundo capítulo lo dedica el autor al amor revelado en el Antiguo Testamento, donde se descubre que el amor de Dios en este periodo de la Revelación no ha estado apagado, como más o menos se piensa habitualmente, sino se ha manifestado muy activo a través de su amor como Esposo, como Padre. Un amor fiel, misericordioso, compasivo, salvador, perdonador y gratuito hacia su pueblo, demostrado en tantísimos lances de la vida.

El tercer capítulo es la explosión del amor, porque está dedicado al amor de Dios en el Nuevo Testamento. Aquí vemos que Dios es amor, y, por tanto, no puede hacer más que amar, clara y puntualmente demostrado.

El cuarto capítulo viene a justificar el subtítulo del libro: Amaos los unos a los otros. Precioso capítulo en el que se describen tan bellamente todos los matices del mandamiento de Jesús. Un capítulo que hay que leer y releer.

En los otros dos capítulos aborda el autor el tema del odio –un asesinato–, el perdón, el ateísmo, el problema del mal y su respuesta cristiana.

Otro gran libro, como nos tiene acostumbrados, del P Borragán.

J. Montero

Studium vol. LVII/3 (septiembre-diciembre de 2017), 509-510.