¿Por qué estando tan cerca continuamos alejados?

(Miguel de Santiago, en Ecclesia). El agustino Pedro Langa Aguilar, destacado ecumenista, en Apóstoles de la unidad (Ed. San Pablo), recoge 33 semblanzas de verdaderos apóstoles de la unidad de los cristianos por la que Jesús oró al Padre. Solamente se habla de los ya fallecidos (quien selecciona es muy dueño de establecer los criterios que desee) y encontramos nombres significativos del panorama ecuménico mundial; entre ellos hay dos españoles: Julián García Hernando, fundador de las Misioneras de la Unidad, que dirigió el Secretariado de Relaciones Interconfesionales de la Conferencia Episcopal, y el dominico Juan Bosch, teólogo y profesor, muy vinculada al magisterio y amistad personal de otra figura relevante, el también dominico francés Congar. Esos apóstoles de la unidad son, entre otros, Atenágoras, los Papas del Concilio Vaticano II Juan XXIII y Pablo VI, y Juan Pablo II, los cardenales Newman, Bea, Konig, Willebrands, Congar y Martini, Chiara Lubich y Madre Teresa de Calcuta, los monjes de Taizé Max Thurian y Roger Schutz, Ramsey, Timiadis, Visser’t Hooft… Comprometidos en la tarea de la reconciliación entre los cristianos de las distintas confesiones, encontraron en el Vaticano II el gran aliento que necesitaban, aunque tuvieran que seguir soportando críticas, incomprensiones y desconfianzas.

Este libro constituye un homenaje en toda regla tanto a estos que siguieron la especial llamada de Dios al Evangelio de la unidad como a quienes continúan en la tarea del ecumenismo teórico y práctico, mediante escritos, conferencias, encuentros, diálogos –diálogo de la caridad y diálogo teológico–, viajes… En estas treinta y tantas semblanzas se recogen los datos biográficos fundamentales y la relación de algunos escritos sobre el ecumenismo, así como las peculiares cualidades que adornaron a cada uno de ellos. Estas páginas están escritas con rigor y claridad y son asequibles para cualquier tipo de lector, no necesariamente especializado. Estamos, por tanto, ante un libro abierto y susceptible de ampliación, un punto de partida, como el mismo autor reconoce.

En este punto y hora del ecumenismo y de oración por la unidad de los cristianos resultan inquietantes las preguntas que lanzaban constantemente el francés Couturier y nuestro don Julián García Hernando: ¿Por qué estamos lejos hallándonos tan cerca? ¿Por qué estando tan cerca continuamos alejados?

Miguel de Santiago

Ecclesia 3.835 (11 de junio de 2016) 16.