Promover la libertad de espíritu
y el crecimiento de la persona

(Fernando Gálligo, en Razón y Fe). En Mejor será que hilen, Pilar Huerta Román pretende entretejer (o tejer) la Biblia con el Camino de Perfección de la santa, tal y como ella misma lo explica (Introducción, p.15). Tarea que la misma escritora ya realizó anteriormente con el libro de la Vida de Teresa (en ese primer caso llevaba como título El Telar de la Palabra. Ecos bíblicos en la autobiografía teresiana). Nuestra enhorabuena y felicitación a Pilar por este nuevo ejercicio como tejedora y zurcidora de hilos tan ricos e interesantes como los empleados en esta segunda obra.

La autora nos explica cómo la «lógica de las Escrituras» aparece y se muestra en la «lógica de Teresa»: la santa se expresa con enorme espontaneidad y soltura en sus escritos, y sin embargo, detrás de sus textos se reconocen estructuras, disposiciones, e incluso palabras e imágenes que beben directamente de los textos sagrados. Para este trabajo, sigue fundamentalmente la segunda redacción de Camino de Perfección (la de Valladolid), pero a menudo cita la primera redacción (borrador o redacción de El Escorial). Divide la obra en cuatro grandes apartados, que facilitan mucho la lectura y comprensión de toda la «trama» que se va hilvanando entre las palabras bíblicas y las de Teresa.

¿Por qué el título de este nuevo libro de Pilar Huerta Román? Mejor será que hilen es una más de las frases dedicadas a las mujeres y que corrían de boca en boca en los tiempos de Teresa, como explica la autora (Introducción, p.21). Frase que aparece en Camino de Perfección (C 21,2) y que formula un evidente menosprecio hacia ellas por su creciente interés en el mundo de la oración, camino que se consideraba entonces por muchos especialmente peligroso y desaconsejable para ellas. La sintonía de la autora con la santa castellana es completa. Ambas buscan promover la libertad de espíritu y el crecimiento de la persona, tal y como se expresa en Camino de Perfección: «Y así no os espantaréis, hermanas, de lo mucho que he puesto en este libro para que procuréis esta libertad» (C 19,4). Pilar aboga por mentes abiertas y libres, por eso quiere ayudar con Teresa al lector a que se dé del todo al Criador y logre desasirse de las criaturas, de manera que «no consintamos, ¡oh hermanas!, que sea esclava de nadie nuestra voluntad» (C 4,8).

La lectura del nuevo libro de Pilar nos vincula de nuevo a los maravillosos textos teresianos, y nos ayuda a volver a vivirlos con más hondura si cabe. En el camino uno gana deseos de caminar ese camino de perfección, reconociendo que «más hará uno perfecto que muchos que no lo estén» (C 3,5).

Fernando Gálligo, SJ.

Razón y Fe 1.432 (marzo-abril de 2018) 252.