Refundar la Iglesia

(Pedro Ontoso, en El Correo). Javier Elzo trincha y desmenuza con ganas la teoría de la secularización. ¿Caminamos hacia una religiosidad difusa, débil y vaga, como sostiene D. Pollack en su diálogo con Peter L. Berger por su obra Los numerosos altares de la modernidad? ¿Se está produciendo una salida de la religión a medida que la modernización se impone en la vida de las personas, tal y como establece Marcel Gauchet en el cuarto volumen de su momentumetal trabajo L’avenement de la démocratie IV. Le nouveau monde? El catedrático emérito de Sociología de la Universidad de Deusto trata de responder a preguntas como estas en su nuevo libro, Morir para renacer, que analiza las características de la sociedad que ha alumbrado la globalización antes de proponer una refundación de la Iglesia cuando parece emerger un cristianismo de nuevo cuño.

Elzo aborda esta cuestión con el bagaje que le ha proporcionado su dilatada carrera académica y la lectura voraz de una lista interminable de grandes pensadores, en la que destacan teólogos, sociólogos e historiadores, amén de estudiosos de otras disciplinas, Entre ellos, algunos de su autores de cabecera, como Maritain y Ricoeur.

El profesor, que ha estado en Roma como consultor para el próximo sínodo de obispos sobre la juventud, identifica algunas reformas urgentes –ambiciosas y valientes– que necesita la Iglesia, guiadas por la pluralidad y desde la descentralización. Y no las circunscribe a la estructura de la organización, sino que las amplía a las personas. «Es una oportunidad de oro», cree. Elzo retoma la bandera del Mayo francés y apuesta por la utopía. Pero la que exige racionalidad en la competencia y jucios de sus promotores.

Pedro Ontoso

El Correo (17 de febrero de 2018).