Obras fundamentales de la espiritualidad mariana

(SP). Escritos marianos selectos recoge dos de los escritos marianos más relevantes de san Luis María Grignion de Montfort: El secreto de María y el Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen María, obras que se consideran piezas clave en la comprensión y evolución de la espiritualidad mariana. Luis Mª Grignion de Montfort debe su fama como adalid de la devoción a la Virgen a estos escritos, y a la fórmula que él mismo acuñó y popularizó: «Por María, en María, con María y para María» para propagar la consagración a la Santísima Virgen. San Luis María Grignion de Montfort (1673-1716) es uno de los máximos representantes de la espiritualidad mariana. Ordenado sacerdote en 1700, se dedicó al servicio de los pobres y enfermos y a la predicación y catequesis. En 1712 fundó la Compañía de María, asociación de sacerdotes misioneros destinados a propagar la devoción a la Virgen.

La doctrina espiritual de san Juan de Ávila

(El Mensajero Seráfico). Antonio Granado Bellido ha preparado esta edición del libro Audi, filia de san Juan de Ávila, modernizando un poco el lenguaje para hacer más comprensible y más fácil su lectura, dividiendo también la obra en epígrafes para hacer más clara la doctrina del nuevo doctor de la Iglesia. La obra fue escrita para Sancha Carrillo, dama de la corte de Isabel de Portugal, convertida por obra de san Juan de Ávila. Es uno de los primeros tratados de ascética y mística para el pueblo a fin de enseñarle el camino de la perfección evangélica, escogiendo como lema las palabras del salmo 45, 11-12, que dan título al escrito. San Juan de Ávila procede la siguiente manera a la hora de explicar su camino espiritual: En primer lugar indica lo que no se debe escuchar (el mundo, la carne, el demonio y sus tentaciones); luego, lo que se debe escuchar, la verdad divina a través de la fe. El próximo paso es el sometimiento a la palabra de Dios y la exacta valoración de las revelaciones, visiones y sentimientos espirituales. El siguiente paso es “mirar”: mirarse a sí mismo, mirar a Cristo, mirar al prójimo. La enseñanza se completa con la doctrina sobre la huida del mundo, la negación de la propia voluntad y el descubrimiento de un Dios enamorado del hombre a través de la persona y la acción de Cristo. Aunque no siga el mismo orden expositivo del santo, el editor de la obra explica largamente en la introducción el camino de la perfección evangélica que señala san Juan de Ávila, resaltando que su finalidad es llegar a gozar de la hermosura del Cristo crucificado. Para ello ha de desarrollarse la vida espiritual desde la fe, mirándose al mismo tiempo a sí mismo, a Cristo y al prójimo. Y finalmente huir del mundo, negar la propia voluntad y descubrir a Cristo para identificarse y revestirse de Él. Se trata de una excelente, ordenada y clara introducción, limpia de adornos y aditamentos literarios del pasado y que ayudará al lector a una mejor comprensión de la doctrina espiritual de san Juan de Ávila.

El Mensajero Seráfico 1.635 (febrero de 2014) 63.

Una obra maestra de la espiritualidad

(A. Navas, en Proyección). San Juan de Ávila fue un consumado maestro espiritual. Si por algo destaca es por su competencia en este campo. Personalidades como santa Teresa de Jesús se fiaban tanto de su criterio que ella misma se sentía segura, a propósito de sus escritos, si los aprobaba el Maestro Ávila. Su obra Audi, filia expone de forma sistemática su doctrina espiritual, partiendo de una frase del salmo 45. Antonio Granado Bellido lo prologa con una introducción en la que nos presenta a san Juan de Ávila, como autor de la obra, a la destinataria de la misma, doña Sancha Carrillo, el propio texto y una sistematización del contenido teológico y espiritual del Audi, filia. La obra va siendo dividida conforme a las frases que componen el versículo del salmo seleccionado. Primero se invita al alma a escuchar, distinguiendo a quién o a qué no se debe escuchar (el mundo, la carne, el demonio), divina a través de la fe que es la que da fundamento a la vida espiritual. En este contexto se anima al lector a abrirse con sencillez a la palabra de Dios. A continuación se anima al alma a que mire: primero a sí mismo para conocerse mejor y ser humilde; luego a Cristo como medio para acercarse a Dios; finalmente al prójimo, con amor que nace del amor que le tuvo Cristo. Luego se exhorta al alma a huir del mundo en el sentido de huir de la maldad que hay en él y de sus vanidades. Subraya la importancia que tiene renunciar a la propia voluntad para hacer la voluntad de Dios, para concluir con una mirada a Dios, enamorado de la especie humana. Esta edición es especialmente oportuna en estos momentos de revaloración de san Juan de Ávila por su condición de doctor de la Iglesia y da al lector la oportunidad de conocer una obra maestra de la espiritualidad.

A. Navas

Proyección LX (2013) 222-223.

Audi, filia también está disponible en e-book.

Un cristianismo posible y fuerte, exigente pero también lógico

(Ángel Gómez Escorial, en Betania). Ya decíamos en nuestro número especial de Semana Santa y Pascua, donde reseñamos cuatro obras, que volveríamos pronto sobre alguna de ellas para realizar un comentario más amplio.

Sin duda le ha correspondido a esta: Audi, filia del santo maestro Juan de Ávila. Y es que tiene un contenido muy lleno de especiales matices que suponen todo un adelanto a su tiempo en los matices psicológicos y sociológicos que incluye, además de plasmar un cristianismo posible y fuerte, exigente pero también lógico. Lo que fue inicialmente un cuaderno de consejos para vivir adecuadamente el seguimiento de Cristo, se transforma en una obra muy importante, de doctrina de calidad que, sin duda, ha tenido que influenciar a generaciones enteras de personas dedicadas a la enseñanza y al apostolado.

Para definir mejor la obra reproducimos lo que ya decíamos de ella en nuestro número anterior: «Siempre hemos glosado con especial interés todos las obras de la Biblioteca Clásicos Cristianos, excelente producción de la Editorial San Pablo, que está presentado en edición renovada las grandes obras del cristianismo universal y muy especialmente, la de los grandes autores españoles, como por ejemplo los místicos del Siglo de Oro. Se edita, ahora, la gran obra de espiritualidad, Audi, filia de Juan de Ávila, gran santo y gran predicador. Tiene cada volumen de la biblioteca una amplia introducción de un autor experto en el tema que sitúa en tiempo, forma y fondo. En este caso se trata de Antonio Granado Bellido, experto y biógrafo de san Juan de Ávila. Granado Bellido dice en la introducción que además ha modernizado el castellano para mejor entendimiento de la obra».

Efectivamente Antonio Granado Bellido además de escribir una completa y sabia introducción ha realizado el trabajo, sin duda muy importante, de poner en castellano actual del lenguaje del Siglo de Oro, que san Juan de Ávila utiliza, porque, a nuestro juicio Antonio Granado lo que reivindica es que la obra de Juan de Ávila vuelva a ser vademécum para la vida espiritual de la gente de hoy. No hace Granado un trabajo de crítica o análisis de una obra del siglo XVI, lo que intentar es que las «lejanas» enseñanzas de Juan de Ávila pergeñadas para que la joven Sancha Carrillo, perteneciente a la aristocracia de Écija (Sevilla) quien tras una adolescencia más preocupada por las vanidades del mundo emprende el camino del seguimiento de Jesús, en el que se mantendría radicalmente toda su vida.

Audi, filia. Escucha, hija… Es la frase latina que encabeza la obra y que desde luego es muy sugerente. Y lo que realmente más me ha podido llamar la atención a mi es esa hondura que el maestro Juan de Ávila tiene del alma humana y de la psicología de la conversión. Sus razonamientos para instrumentar dicho seguimiento del Maestro de Nazaret se basan en tales conocimientos de la condición humana, sin imponer misiones imposibles. Si hay exigencia, pero hay también mucha enseñanza, mucho conocimiento de la capacidad humana para adentrarse en ese seguimiento con fuerza y suavidad.

Merece la pena, sobre todo para aquellos que no conozcan Audi, filia, adentrarse en una lectura de búsqueda, de encontrar lecciones para mejorar la vida espiritual. Van a encontrar muchas cuestiones de gran agudeza que desde luego les engancharán.

En fin, en lo personal, decir que hacía mucho tiempo que no leía con gran sorpresa y no poco agrado una obra que, sin duda, desde el principio, se ve que va a tener aprovechamiento para ese camino de seguimiento de Jesús que muchos buscamos y que sus consejos son posibles y totalmente actuales.

Ángel Gómez Escorial

Betania.es

Nº 787 (7 de abril de 2013)

Una de las grandes obras del cristianismo universal

(Ángel Gómez Escorial, en Betania). Siempre hemos glosado con especial interés todos las obras de la «Biblioteca Clásicos Cristianos», excelente producción de la Editorial San Pablo, que está presentado en edición renovada las grandes obras del cristianismo universal y muy especialmente, la de los grandes autores españoles, como por ejemplo los místicos del Siglo de Oro. Se edita, ahora, la gran obra de espiritualidad, Audi, filia de Juan de Ávila, gran santo y gran predicador. Tiene cada volumen de la biblioteca una amplia introducción de un autor experto en el tema que sitúa en tiempo, forma y fondo. En este caso se trata de Antonio Granado Bellido, experto y biógrafo de san Juan de Ávila. Granado Bellido dice en la introducción que además ha modernizado el castellano para mejor entendimiento de la obra. Es muy posible, que dada la importancia del presente volumen volveremos sobre él en un próximo número.

Ángel Gómez Escorial

Betania.es

Nº 786 (24-31 de marzo de 2013)