Teresa de Jesús, para leer de un tirón

(A. Montero, en Studium). Este libro sobre Santa Teresa de Jesús ha sido escrito con motivo del V Centenario de su nacimiento. El autor es sacerdote, escritor, licenciado en Filosofía y Teología y autor también de unas cincuenta obras, entre las que se encuentra con abundancia el género literario de la biografía. Y el libro cuenta, como valor añadido, con un Prólogo de Antonio Pelayo, sacerdote y escritor también. Y me adhiero encantado al juicio que Don Antonio hace en la página siete sobre el libro, porque creo que es difícil mejorarlo: «Desde las primeras líneas hasta las últimas el autor te apabulla con lo que se supone es fruto de una erudición exhaustiva y de una investigación concienzuda sobre las fuentes históricas más diversas; datos, fechas, nombres, citas, circunstancias históricas, juicios [que] cabalgan a galope sobre las páginas del libro, a las que el autor ha tenido la inteligencia de liberar de lo que comúnmente se llama “aparato crítico”, es decir, la continua y farragosa apelación, a pie de página, a libros o fuentes garantes de lo que se afirma». Ocho capítulos que si no te das cuenta te los lees de un tirón.

A. Montero

Studium, vol. LVI, fac. 2, pp. 333-334.

Una persona a pie de calle, que hace bien y con alegría las pequeñas cosas diarias

(F. Carmona, en La Ciudad de Dios). El 1 de octubre de 2016 el Papa Francisco canonizaba a una santa madrileña de raíces andaluzas, M. María de la Purísima, antes María Isabel Salvat Romero, religiosa de la Compañía de la Cruz. Unos meses antes de la ceremonia de esa solemne declaración, Carlos Ros publicó esta hermosa biografía de la nueva santa, que ahora presentamos bajo el título de Madre María de la Purísima. Una sonrisa de cielo, que es toda una definición de la misma. En verdad la nueva santa fue una sonrisa abierta y sincera, que abría a la esperanza a cuantos se acercaban a ella, sobre todo los pobres y necesitados a quienes atendía con delicadeza. Con razón dice el autor que ésta es una santa que se puede imitar porque no se nos presenta entre fenómenos o hechos extraordinarios y sorprendentes, sino como una persona a pie de calle, que hace bien y con alegría las pequeñas cosas diarias.

Carlos Ros, que es un avezado y fecundo escritor, tiene el acierto de ambientar a la biografiada perfectamente en el contexto social y familiar, en el que María de la Purísima se mueve con naturalidad, así como también el marco geográfico e histórico en que vive. Pero no sólo eso, sino también nos presenta con detalle las personas e instituciones con quienes tiene alguna relación honda, de modo especial la compañía de la Cruz y su fundadora: Santa Ángela, sus educadoras, los prelados y otros personajes. En todo caso nos ofrece el atractivo general de esta monja nacida en la comodidad y encarnada en el servicio y entrega de su vida al lado de los más pobres y necesitados desde una institución eminentemente pobre. Aquella monja tan fina, como decía la gente, vive su vida y sus desvelos por los pobres, como si hubiera nacido en ese medio. Lo mismo dirige un colegio de niños pobres, que cuida a los enfermos, que limpia la miseria, que reza junto a sus hermanas, siempre con su natural sonrisa. Destaca así mismo su sempiterna actitud de servicio siendo Superiora General de su Congregación durante 22 años, hasta su muerte. Al mismo tiempo vive con fidelidad inquebrantable el ideal de su instituto y el carisma de la fundadora. En el epílogo, que lo titula «Hazme Santa, Señor», tomado de una plegaria de la misma biografiada, narra los milagros, que abrieron la puerta a su pronta beatificación y canonización. Debo añadir, al terminar mi reseña, que esta biografía resulta tan atrayente que su lectura cautiva hasta el final.

F. Carmona

La Ciudad de Dios 229 (enero-marzo de 2016) 226-227.

Una gran mujer, una gran religiosa y una santa ejemplar

(F. Carmona, en La Ciudad de Dios). Entre los numerosos títulos de libros publicados este año con motivo del V centenario del nacimiento de santa Teresa de Jesús, éste de Carlos Ros no es uno más; es uno especial. Antonio Pelayo, que escribe la presentación, dice que entre los muchos libros publicados por C. Ros, ya había escrito otro anterior sobre la Santa de Ávila y añade: «éste no es un libro para eruditos, aunque no podía escribirlo uno que no lo sea, sino para el gran público». Y así es en verdad. Apenas se comienza a leer se advierte que estamos ante una obra de un profundo conocedor de la vida y obra de nuestra querida mística doctora. Ros hace aquí una síntesis sólida y muy fundamentada sobre las fuentes. Sin embargo, al sintetizar tanto el amplio material pueden quedar en la sombra algunos momentos muy importantes. Es el caso del año y medio que la joven Teresa pasó en el convento Nuestra Sra. de Gracia de la Agustinas de Ávila en momentos decisivos de su vida, que la marcaron. No obstante el lector queda bien informado de lo principal de la vida y obra teresiana.

Su mensaje podría resumirse, dice el autor, en el célebre poema, «Vuestra soy, –para vos nací– ¿qué mandáis hace de mí?»… Lo tenemos claro en sus escritos, en el testimonio vivo de sus hijas las carmelitas descalzas, donde se puede conocer bien su espiritualidad cristocéntrica frente a otra espiritualidad abstracta. Aquí aparece Teresa como una gran mujer, una gran religiosa y una santa ejemplar. La celebración del V Centenario de su nacimiento es el mejor anuncio de su actualidad, de su personalidad y de su mensaje. Con razón la Iglesia la declaró la primera doctora junto a Santa Catalina de Siena y numerosas universidades españolas y algunas extranjeras le ha dado la misma distinción de doctora honoris causa. De ahí que sus obras se hayan traducido a los principales idiomas europeos y muchos orientales. Unos las leen por interés literario, otros por su doctrina mística. A todos cautiva su gran personalidad. Y esta obra de Ros contribuye a reafirmar esto. Por todo esto, este libro de Ros se recomienda por sí mismo.

F. Carmona

La Ciudad de Dios 228/3 (julio-septiembre de 2015) 890-891.

Relato vital, completo y pormenorizado, de la Madre María de la Purísima

(Ángel Gómez Escorial, en Betania). Este domingo pasado día 18 –conmemoración también del Domund—el papa Francisco canonizaba en Roma a la santa madrileña, afincada en Andalucía, Madre María de la Purísima de la Cruz. El autor del presente libro que reseñamos se admira y refleja cómo esta monja de sonrisa permanente ha recorrido en solo a solo 18 años de su muerte el camino –a veces muy largo– de beatificación y canonización. El autor, Carlos Ros, de sobra conocido por nuestros lectores. Recientemente, en el número 898 de 4 de octubre también esta sección de «El Libro de la Semana» publicaba la biografía de los padres de santa Teresita de JesúsLouis Martin y Maria Zelie Guérin– canonizados también en este domingo 18 de octubre.

En fin, yo escribo la presente reseña el mismo lunes día, 19, con la biografía de Madre María de la Purísima terminada de leer en la madrugada del domingo al lunes… y tenía perfectamente fresca la historia narrada por el padre Carlos Ros sobre el matrimonio Luis y Celia Martin y, realmente, estuve muy metido en lo que me llegaba de Roma sobre estas canonizaciones. Pero ahora toca hablar de la biografía de Carlos Ros sobre María de la Purísima. Hay un comentario primero que enlaza con todas las biografías de Ros y que no es otra cosa que la narración minuciosa de la existencia de sus biografiados sin entrar, para nada, en la hagiografía y sí en el relato vital. De ahí que haya una fortísima cita y exhibición de fuentes para consolidar y hacer muy objetiva su historia.

Además, como Carlos es un cura incardinado en la diócesis de Sevilla pues tuvo muchas posibilidades. No se olvida –y a mí me parece muy bien– de meter en escena al cardenal Bueno Monreal, arzobispo de Sevilla durante un buen número de años, que fue paño de lágrimas de Madre María de la Purísima en los años en que ella dirigía a las Hermanas de la Cruz como Superiora General. Es obvio que Carlos Ros quería y admiraba mucho a monseñor José María Bueno Monreal. Y en torno a todo esto decir que yo también recuerdo al cardenal por mis años de trabajo en la edición sevillana del diario ABC.

Repito que estamos ante un relato completo y en pormenor de la vida de María Isabel Salvat con su tiempo en Madrid, sus estudios en la capital de España y las vacaciones en Cercedilla en la Sierra de Madrid. Y hasta el detalle de que jovencita fumaba y lo dejó cuando se acercaba a su vida de monja. Luego ya en las Hermanas de la Cruz recorrió con alegría y dedicación muchos destinos con especial entrega a los pobres y a la educación de niños. Es obvio que, como hago otras veces no voy a narrar la biografía que ya está en la reseña del libro que ofrezco. Al lector le toca hacerse con el libro y disfrutar de su narración. De todas formas decir que su largo camino por la realidad de las Hermanas de la Cruz y del seguimiento entusiasta de su fundadora Sor Ángela de la Cruz le llevo a ser Superior General durante varios mandatos. Y añadir que siempre se llamó a Santa Ángela… Sor Ángela de la Cruz, y, sobre todo, en Madrid, donde una calle puesta con su nombre –y enclavada en el nuevo centro de la capital en la zona de Castellana– le hizo popular y por supuesto no se añadió al nombre de la calle la «categoría» de santa.

Es verdad que tenemos muy cerca en Betania un buen número de obras de Carlos Ros en los últimos tiempos: una biografía de Juan de la Cruz, de santa Teresa de Jesús, un agradable libro sobre las prédicas de Carlos Ros en su «parroquia de papel»… Respecto a la actual, creo que es –a mi juicio– la biografía más completa y con mucho trabajo de investigación. Conviene hacerse conocedor de la vida de Madre María de la Purísima, a través de la pluma de Ros y decir que dos hechos fundamentales de beatificación y canonización, con los milagros de la santa –ya lo es desde este domingo, 18– ocupan un solo capitulo: el final. Pero lo importante es todo lo anterior.

Ángel Gómez Escorial

Betania 901 (25 de octubre de 2015).

Carlos Ros: «En María de la Purísima la presencia de Dios era tan natural como el respirar»

(Aurora Flórez, en ABC de Sevilla). El sacerdote y escritor Carlos Ros acaba de añadir dos nuevas obras a los más de setenta libros que tiene en su haber, en los que muestra su prererencia por las semblanzas de santos, con especial predilección por las figuras carmelitas, y por temas históricos y sevillanos.

Este era el momento preciso para que estos dos nuevos libros del prolífico autor aparecieran, pues acercan a las figuras de tres beatos … canonizados el … domingo. Si imprescindible es la obra dedicada a Madre María de la Purísima, subtitulada Una sonrisa de cielo, no deja de ser interesante La tierra no es nuestra patria. Vida de Luis y Celia Martín, padres de Teresa de Lisieux, que acerca a la vida y espiritualidad de este matrimonio, que tuvo cuatro hijas, cuatro de ellas carmelitas descalzas y la otra salesa. De esta última, Leonia, se ha anunciado el comienzo de su causa de beatificación.

En su semblanza sobre la Madre María de la Purísima, el autor ha contado con la ayuda de Olga Salvat, sobrina de la que será nueva Santa, y de la hermana Ana de Jesús, encargada de la Postulación en la Casa Madre, a quienes dedica este libro en el que realiza un recorrido biográfico, lleno de anécdotas y delicadezas desde el nacimiento de María Isabel Salvat en el siglo hasta el milagro del armao de la Macarena, Francisco José Carretero «Carre», que ha hecho posible su ascenso a los altares. Para Carlos Ros, que conoció a la Santa, «en María de la Purísima la presencia de Dios era tan natural como el respirar».

Aurora Flórez

ABC de Sevilla (17 de octubre de 2015).