Estupenda selección de textos de Ignacio de Loyola

(Ángel Gómez Escorial, en Betania). La colección 365 con… va tomando su posición importante en el catálogo de la Editorial San Pablo. Yo afirmaría que es un clásico ya. José María Fernández y Miguel Carmen, dos personas muy ligadas a la editorial conforman el equipo que realiza esta serie. Reconozco –por lo menos para mí lo ha sido– que una “maqueta” muy bien pensada, pues anima a la cita diaria con una persona o una actividad de la Iglesia. En algún caso, me he leído la obra completa y luego la he tenido a mano para hacer una «visita» cada día a la misma.

Y esto me ocurre con el nuevo título: 365 días con Ignacio de Loyola, santo y autor de mucha predilección por mí. La Autobiografía del Peregrino fue un descubrimiento fundamental en los años esperanzadores de mi conversión. Aunque externo –y ni siquiera cercano a la Compañía de Jesús– tengo que reconocer que mi amistad con José María Maruri, SJ, ya fallecido, fue otro pilar fundamental para mi «instalación» dentro de la Iglesia. Maruri llegó a decir que yo sabía más de Ignacio de Loyola que él mismo. Lo cierto es que ningún autor sagrado me cautivó y le dediqué muchas horas. Por ello he recibido este libro con alborozo.

Se va desgranando el calendario desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre y sin tener en cuenta el presente año bisiesto –no aparece– el 29 de febrero, cada día tiene una cita de los textos escritos por Ignacio de Loyola. En este caso hay un «orden mantenido» de sus obras. Así, se comienza con párrafos de los Ejercicios Espirituales, se sigue con trozos del Peregrino y se sigue con las Cartas. La obra epistolar de Ignacio fue enorme y en el libro hay una profusión de textos –la mayoría del volumen– de sus Cartas. También es verdad que en ellas hay consejos muy directos para la formación y catequesis de sus corresponsales. Y tienen una muy especial importancia en las obras completas de san Ignacio. En fin, mi reconocimiento hacia la colección y especialmente para este 365 días con Ignacio de Loyola, por su estupenda selección de textos.

Angel Gómez Escorial

Betania 916 (10-14 de febrero de 2016)

Meditaciones para cada día del año con san Ignacio de Loyola

(SP). 365 días con Ignacio de Loyola ofrece una reflexión de san Ignacio de Loyola para cada día del año, tomadas de El Peregrino –su autobiografía–, los Ejercicios espirituales y las Cartas. Un itinerario espiritual a través de sus escritos que muestra al lector el pensamiento y el espíritu de este santo universal, fundador de la Compañía de Jesús. Pocos cristianos han sido tan estudiados como Ignacio de Loyola, sometidos a la prueba de la experiencia en sus diversos planos (psicológico, pastoral, teológico…) y analizados en multitud de aspectos particulares, poniendo de manifiesto con ello la inagotable riqueza de la intuición ignaciana.

El día a día vivido y meditado con los santos

(SP). Este libro ofrece un pensamiento para cada día del año de cerca de cien santos de diferentes épocas (Carlos Borromeo, Juan de la Cruz, Agustín, Bernardo, Ambrosio, Juan Crisóstomo, Gregorio Magno, Teresa de Jesús, Juan de Dios, Tomás de Aquino, Faustina Kowalska, Jerónimo, Catalina de Siena, el beato Santiago Alberione…), para descubrir sus enseñanzas a través de sus escritos. Meditar en sus palabras es, según san Agustín, «remontarse a las fuentes de la experiencia cristiana, para saborear la frescura y la autenticidad». 365 días con los santos se completa con una breve reseña biográfica de todos los santos citados.

Dos mujeres de profunda espiritualidad y santidad ejemplar

(Ángel Gómez Escorial, en Betania). Esta santa polaca, Santa Faustina Kowalska, ha sido un heraldo moderno de la Misericordia divina. Sin duda, fue San Juan Pablo II quien dio a conocer a esta extraordinaria mística que escribió unos diarios que narraban sus conversaciones con Jesús de Nazaret y el deseo del Maestro que la Divina Misericordia fuese conocida y vivida por el género humano. Ahora con la ya muy próxima apertura –el 8 de diciembre– del Año Jubilar de la Misericordia toma, una vez más, gran protagonismo Santa Faustina porque su nombre aparece en la bula Misericordiae vultus con la que se proclamaba este Año Santo.

El autor de esta biografía –José María Fernández Lucio, sacerdote de la Sociedad de San Pablo– consigue un relato minucioso y muy atractivo del devenir de esta religiosa que vivió en los primeros años del siglo XX. Probablemente, lo que a mí me ha llamado más la atención es el relato de su fuerte lucha espiritual sin duda llena de sinsabores y de sentirse abandonada. Sin duda, el Señor quiso aquilatar el alma de Faustina Kowalska de manera muy intensa. Pero dicho relato de Fernández Lucio consigue que el lector respire el sufrimiento, la tragedia –para ella– que Santa Faustina tuvo que vivir. Obviamente la fuente principal son los Diarios de la santa y es cuestión de transcribir y ordenar sus confesiones místicas. Pero sea como fuere, esa lucha del interior de Santa Faustina es admirable y sobrecogedora. La cuestión es que esa lucha le hace entrar a la monja polaca en el conocimiento de la Misericordia divina. Y recibe, asimismo, el mandato del Señor Jesús que todo ello se divulgue.

Sinceramente creo que este libro sirve de perfecto acompañamiento para el Año Jubilar de la Misericordia. Y es un buen apoyo para iniciar el mismo.

Hace un par de ediciones, en la numero 901, publicamos otra biografía de Madre María de la Purísima en proximidad cronológica con su canonización en Roma. Ahora publicamos –y con mucho gusto– la que ha realizado Narciso Climent Buzón, sacerdote también hecho en Sevilla, como Carlos Ros, donde, sin duda, Madre María de la Purísima, tiene más estima y adoración. Tiene este libro del padre Climent una virtud: es breve. Dos capítulos y un epílogo titulado Claves de Espiritualidad. Se lee enseguida y, desde luego, contiene todo lo necesario para saber quién fue esa gran mujer nacida en Madrid, y la continuadora fundamental en la Compañía de Hermanas de la Cruz de Santa Ángela de la Cruz –de sor Angelita– y de todo su enorme carisma.

Narciso Climent quiere fundamentar, sobre todo, la espiritualidad de Madre María de la Purísima, siendo, a mi juicio, el ingrediente más potente de su libro. Personalmente, leí antes el del padre Carlos Ros, pero este lo he devorado con agrado y me ha servido para profundizar precisamente en la espiritualidad que el autor intenta –y con ahínco– en presentar.

Narciso Climent Buzón realizó estudios de Filosofía, Teología y Filología Hispánica en Sevilla. Y también estudió en la Universidad de Navarra. Con su labor docente y pastoral en Andalucía: Sanlúcar de Barrameda y Rota, en Cádiz, y también en Jerez de la Frontera, Tiene escritos más de 30 libros de diferentes disciplinas, estando muy interesado por la investigación histórica.

 Ángel Gómez Escorial

Betania 903 (8 de noviembre de 2015).

La doctrina y preocupaciones fundamentales de Pablo VI

(J. Montero, en Studium). 365 días con Pablo VI, el libro que presentamos, significa en dos palabras una inmersión en la doctrina y preocupaciones fundamentales del Papa Pablo VI a través de los principales documentos de su Pontificado. Pero el título puede inducirnos a error. No se trata de acompañar físicamente al Papa durante 365 días sino de dejarnos iluminar por sus múltiples enseñanzas según un inteligente plan de citas que trazaron los autores para cada uno de los días de un año, desde un 1 de enero hasta un 31 de diciembre, como meditación diaria, a la luz de los siguientes documentos: las Encíclicas Ecclesiam Suam (6.8.1964), Mense Maio (1965), Mysterium Fidei (1965), Christi Matri (1966), Populorum Progressio (1967), Humanae Vitae (1968), Marialis Cultus (1974), Evangelii Nuntiandi (1975), la Constitucion Apostólica Paenitemini (1966) la Exhortacion Apostólica Gaudete in Domino (1975), la Carta Apostólica Octogesima Adveniens (1971). Cada cita, siempre textual, de estos documentos, ilumina las situaciones más fundamentales la Iglesia y de todo cristiano y las más acuciantes de la humanidad, que se proponen siguiendo sugestivas invitaciones a la reflexión como, por ejemplo, las siguientes tomadas a vuela pluma: la eucaristía misterio de fe, el misterio vivido, buscar siempre el diálogo y el entendimiento, llamamiento angustioso, un lenguaje de liberación, etc. Cada uno de los títulos de la meditación encuentra su respuesta, generalmente breve, en los textos de Pablo VI. Este libro no defraudará como orientación y apoyo de las meditaciones.

J. Montero

Studium, Vol. LV, fasc. 2, p. 342-343