Lo afectivo es lo efectivo

(María José Pérez, en Vida Nueva). Este nuevo libro del franciscano Javier GarridoPedagogía de la afectividad cristiana– nace de una certeza constatada a lo largo de más de treinta años de acompañamiento espiritual, tanto de personas como de grupos: «La cuestión central de la existencia humana es el mundo afectivo».

La obra que nos ocupa parte de una premisa: «Creer que Dios quiere y puede comunicarse conmigo personalmente». Dios ha querido establecer con nosotros una relación de amor, y en la respuesta a esa relación nos jugamos lo más auténtico de la vida. Pero estas páginas no son solo para creyentes, sino también para buscadores. (más…)

Volver a mirar el evangelio con un corazón iluminado y vinculado

(Francisco J. Caballero, en Vida Religiosa). En el afán de vincular afecto y Palabra, Javier Garrido presenta Pedagogía de la afectividad cristiana, una interesante vuelta al modo en cómo oramos y hacemos nuestras las palabras de los salmos y del evangelio. Nos recuerda que los salmos son oraciones, muchas de ellas rezadas por el propio Jesús, que necesitan ser acogidas por las personas orantes no tanto a nivel racional, sino más bien, a nivel afectivo-relacional La fe no es un interpretación de una serie de hechos o escritos, sino una luz que se nos regala para ver la presencia creadora y salvadora de Dios en la historia. Este libro es una buena herramienta para rezar con los salmos y el evangelio desde una clave humana y encarnada. Y es el fm que el mismo autor pretende: volver a mirar los salmos y el evangelio con un corazón iluminado y vinculado.

Francisco J. Caballero

Vida Religiosa 123/7 (julio de 2017) 46.

Reflexiones pastorales y espirituales para crecer en la fe

(SP). El título de esta obra, Pedagogía de la afectividad cristiana. Salmos y evangelios, señala con claridad su contenido: la relación afectiva con Dios a la luz de la Palabra. Javier Garrido, que muestra una clara preocupación pastoral y pedagógica, ha seleccionado los salmos y los evangelios y ofrece pistas e indicaciones para leer, meditar y orar con ellos y aprender así a vivir mejor la relación con el Padre y el Hijo en el Espíritu Santo. No hay mejor aprendizaje de afectividad creyente que los salmos, con los que la Iglesia expresa su relación con Dios, y los evangelios, revelación de la persona de Jesús, con los que el discípulo cristiano hace el camino de conocer y amar a Jesús, «el camino, la verdad y la vida».