Para un conocimiento más profundo del movimiento ecuménico

Para un conocimiento más profundo del movimiento ecuménico

(Celestino Tchitata Butâo Epalanga , en Libris Liberi). El autor de Apóstoles de la unidad es un teólogo agustino, uno de los más distinguidos ecumenistas de España y profesor en distintas universidades. Cuenta con más de 500 artículos dedicados al tema del ecumenismo. En la presente obra de temática actual, en su introducción, nos presenta su objetivo: «Rendir homenaje a un puñado de hombres y mujeres cuyas vidas estuvieron marcadas por la solemne plegaria de Jesús al Padre en la última Cena (Jn 17, 21)» (p. 9). No se trata de un manual de teología del ecumenismo, sino más bien, de una monografía en donde el autor reúne treinta y tres figuras comprometidas con la noble y difícil misión de la reconciliación entre los cristianos. Aunque cada una de estas más de treinta figuras sea hijo o hija de su tiempo por su cultura, su geografía, su idiosincrasia, sus formas expresivas y sus costumbres, todos han trabajado por la unidad de los cristianos. El autor presenta en un orden estrictamente alfabético cada personaje aunque concede mayor amplitud a unos que a otros basándose tanto en la importancia como en el interés que despiertan. Sin embargo, el criterio es uniforme y la estructura análoga en cada uno de ellos: (más…)

Retablo de ecumenismo

(SuperGesto). Publicado por la Editorial San Pablo, este libro de Pedro Langa Aguilar, Apóstoles de la unidad, reúne el testimonio vital y el pensamiento de treinta figuras de diferentes confesiones cristianas comprometidas en el ecumenismo y la reconciliación cristiana: el patriarca Atenágoras, Yves Congar, Teresa de Calcuta, Lord Halifax, Julián García Hernando, Juan XXIII, Juan Pablo II, Chiara Lubich, John Henry Newman, Roger de Taizé… No pretende ser un manual de ecumenismo, sino un retablo de grandes personalidades contemporáneas que destacaron por vivir la unidad de la Iglesia como una vocación o especial llamada de Dios. El libro se completa con una amplia bibliografía.

SuperGesto 124 (marzo de 2016) 28.

Consagrados a la concordia

(El Ciervo). Un siglo de diálogo ecuménico intenta deshacer siglos de incomprensión, de desprecio y violencia física en el interior de las confesiones cristianas. Si este camino ha sido posible hasta el punto de firmar declaraciones conjuntas que reafirman la unidad del cristianismo es por el empeño de quienes han consagrado su vida a la concordia.

Pedro Langa, el autor de Apóstoles de la unidad, lo recuerda para que sus contribución no caiga en el olvido.

El Ciervo 758 (julio-agosto de 2016) 45.

Esperanza de la unificación de la Iglesia de Cristo

(M. García, en La Ciudad de Dios). La Editorial San Pablo, en boca del editor de la presente obra, se honra en publicar Apóstoles de la unidad, este ramillete de personajes relacionados con el ecumenismo, sabiamente escogido y hermosamente presentado por «uno de los más distinguidos ecumenistas de España».

Se trata de treinta y tres personalidades seleccionadas por su compromiso con el ecumenismo. El libro no está concebido como un manual de ecumenismo, sino más bien como una monografía que recoge el empeño de ilustres personalidades por avanzar hacia la unidad de la Iglesia de Cristo. A cada personaje se le dedican unas doce páginas, que desenvuelven un mismo esquema: un apunte bio-bliográfico, seguido de cuatro apartados que desarrollan otras tantas facetas del personaje, especialmente (aunque no exclusivamente) relacionadas con su dedicación al ecumenismo.

Para que el lector de esta reseña se haga una idea del elenco de los personajes reunidos por Langa en este volumen, especificaré que recoge los datos fundamentales de tres papas; seis cardenales; dos sacerdotes; cinco monjes católicos; nueve protestantes, entre evangélicos, reformados, episcopalianos, luteranos y anglicanos; y cuatro mujeres.

Para satisfacer la curiosidad del lector, me apresuro a decir que las mujeres son: la beata Teresa de Calcuta, sor Minke de Vries –de la Iglesia evangélica reformada–, la sierva de Dios Chiara Lubich y la beata María Gabriela Sagheddu. Compruebe cada cual los méritos de cada una de ellas para hallarse en estas páginas, ojeando el libro de Langa.

Más fácil resulta coincidir en la excepcional valía de los papas san Juan XXIII, beato Pablo VI y san Juan Pablo II. De los representantes ortodoxos, el más conocido es el patriarca de Constantinopla Atenágoras I; los cardenales son todos relevantes: Bea, König, Martini, Mercier, Newman y Willebrans; Jos dos sacerdotes reseñados son: Julián García Hernando, a quien el autor dedica el libro, y Max Thurian, cofundador de Taizé; de los monjes católicos, destacaría a Congar o Couturier, y de la parte protestante, a: Roger de Taizé, Cullmann, y a los arzobispos de Canterbury Ramsay y Temple.

El libro de Langa presta un buen servicio a la causa ecuménica por la valiosa información que proporciona, y porque enciende el ánimo en esperanza de la pronta unificación de la Iglesia de Cristo, al contemplar el entusiasmo traducido en hechos, que el Espíritu ha suscitado por doquier en nuestros tiempos.

M. García

La Ciudad de Dios 229/2 (abril-junio de 2016) 554-555.

¿Por qué estando tan cerca continuamos alejados?

(Miguel de Santiago, en Ecclesia). El agustino Pedro Langa Aguilar, destacado ecumenista, en Apóstoles de la unidad (Ed. San Pablo), recoge 33 semblanzas de verdaderos apóstoles de la unidad de los cristianos por la que Jesús oró al Padre. Solamente se habla de los ya fallecidos (quien selecciona es muy dueño de establecer los criterios que desee) y encontramos nombres significativos del panorama ecuménico mundial; entre ellos hay dos españoles: Julián García Hernando, fundador de las Misioneras de la Unidad, que dirigió el Secretariado de Relaciones Interconfesionales de la Conferencia Episcopal, y el dominico Juan Bosch, teólogo y profesor, muy vinculada al magisterio y amistad personal de otra figura relevante, el también dominico francés Congar. Esos apóstoles de la unidad son, entre otros, Atenágoras, los Papas del Concilio Vaticano II Juan XXIII y Pablo VI, y Juan Pablo II, los cardenales Newman, Bea, Konig, Willebrands, Congar y Martini, Chiara Lubich y Madre Teresa de Calcuta, los monjes de Taizé Max Thurian y Roger Schutz, Ramsey, Timiadis, Visser’t Hooft… Comprometidos en la tarea de la reconciliación entre los cristianos de las distintas confesiones, encontraron en el Vaticano II el gran aliento que necesitaban, aunque tuvieran que seguir soportando críticas, incomprensiones y desconfianzas.

Este libro constituye un homenaje en toda regla tanto a estos que siguieron la especial llamada de Dios al Evangelio de la unidad como a quienes continúan en la tarea del ecumenismo teórico y práctico, mediante escritos, conferencias, encuentros, diálogos –diálogo de la caridad y diálogo teológico–, viajes… En estas treinta y tantas semblanzas se recogen los datos biográficos fundamentales y la relación de algunos escritos sobre el ecumenismo, así como las peculiares cualidades que adornaron a cada uno de ellos. Estas páginas están escritas con rigor y claridad y son asequibles para cualquier tipo de lector, no necesariamente especializado. Estamos, por tanto, ante un libro abierto y susceptible de ampliación, un punto de partida, como el mismo autor reconoce.

En este punto y hora del ecumenismo y de oración por la unidad de los cristianos resultan inquietantes las preguntas que lanzaban constantemente el francés Couturier y nuestro don Julián García Hernando: ¿Por qué estamos lejos hallándonos tan cerca? ¿Por qué estando tan cerca continuamos alejados?

Miguel de Santiago

Ecclesia 3.835 (11 de junio de 2016) 16.