Un ejercicio de diálogo, acercamiento y comprensión

(Daniel Izuzquiza, en Libris Liberi). Los vecinos, muchas veces, coexisten sin apenas cruzarse. Cada cual se va haciendo una idea del otro, pocas veces contrastada con la realidad. En ocasiones, surgen conflictos, que pueden ser más anecdóticos o más profundos, más puntuales o más permanentes. Y, a veces, los vecinos comienzan a dialogar, a entenderse e, incluso, a discrepar; hasta pueden llegar a hacerse amigos. Ana Rota y Fernando Cordero son “vecinos” en el blog de Revista 21. Ella es ingeniera y escribe sobre ciencia, mientras que él es sacerdote religioso y escribe de religión y pastoral. Poco a poco han ido trabando relación, entrecruzando palabras y preocupaciones. Y, finalmente, han escrito juntos este libro, ¿Extraños amigos?, que es un ejercicio de diálogo, de acercamiento, de comprensión. De este modo consiguen mostrar que la ciencia y la fe pueden ser buenos amigos, por extraño que parezca a la cultura contemporánea.

El lenguaje del libro es accesible, su estructura es dialogal y el contenido resulta cercano y relevante; el libro, por tanto, ofrece una aportación valiosa, situada en el terreno de la divulgación y no en el de la investigación o de la reflexión teórica. Doce capítulos que son, al menos otras tantas conversaciones por las que vamos abriendo miles de ventanas: trompetas bíblicas y ondas sonoras; el Big Bang y el relato del Génesis; campos electromagnéticos y evangelización en Internet; astrofísica y Cristo como el Sol que nace de lo alto; el abrazo de Dios y las endorfinas; insomnios y revelaciones divinas; la paradoja de Olbers y una tormenta en Kinshasa; Barrio Sésamo y la escala de Jacob… Se ve que los vecinos son buenos amigos. Disfruten de la lectura y continúen la conversación.

Daniel Izuzquiza

Libris Liberi (26 de octubre de 2016)

Presentación de las virtudes cristianas de acuerdo con la sensibilidad de la realidad social actual

(Cristina Santa Olalla, en Sal Terrae). Los autores de Virtudes olvidadas, valores con futuro son todos formadores de la Fundación Trilema. La obra está prologada por D. Carlos Osoro, arzobispo de Madrid, y consta de 10 capítulos, todos con el mismo esquema: 1.- Cita evangélica. 2.- Motivación a través de personajes o acontecimientos históricos, movimientos sociales, historias anónimas o medios de comunicación. 3.- Definición del contenido del capítulo. 4.-La referencia de la Palabra. 5.- De la mano de santos, comunidades que lo vivieron antes. 6.- Pistas educativas. 7. Invitamos a la fe en la parroquia, la familia y la escuda. 8.- Para la reflexión ofrece una pequeña síntesis y un grupo de preguntas para padres, profesores y catequistas.

La definición del valor actual y la referencia a la virtud olvidada con sus pistas educativas se refieren por capítulos a:

1.- El respeto activo (amor al enemigo) como la aceptación amable de los otros sin renunciar a compartir la búsqueda de lo que nos hace a todos más humanos, mejores, y que no es patrimonio de ningún credo ni ideología: Conociendo el porqué de las ideas, aprendiendo que otros pueden verlo de manera diferente, encontrando puntos en común.

2.- Cultivar el pensamiento crítico y riguroso (juicio moral maduro) para mantener la centralidad que nuestra fe da a la educación de la conciencia personal que debe formarse con rigor; aprender a ser críticos, analíticos y rigurosos con la realidad; buscar la verdad y ser coherentes: Observando en profundidad los acontecimiemos. descubriendo su complejidad, proporcionando referencias adecuadas para posicionarse e implicarse.

3.- La tensión hacia la perfección personal (deseo de santidad) para querer ser mejores, imitar a los que admiramos, cambiar las cosas que no nos gustan: Conociéndonos con realismo, proponiendo modelos, provocando la insatisfacción con la mediocridad, celebrando el éxito.

4.- Resiliencia: entre la fortaleza de carácter y el equilibrio personal (fortaleza y templanza) como la capacidad de reconstruirse y vencer la adversidad, saliendo más fortalecidos de la crisis: Aprendiendo de las frustraciones, encontrando resortes que ayuden a continuar caminando, aprendiendo a valorar el horizonte.

5.- Los lenguajes del afecto profundo (castidad, pureza) para aprender a amar y cuidar el cuerpo que es el rostro del espíritu; prepararles para involucrarse, comprometerse y crear relaciones de amistad y del primer enamoramiento que viven en la adolescencia temprana: Aceptando la imagen de uno mismo y el cambio corporal, compartiendo experiencias, confiando, asumiendo dificultades y aprendiendo a perdonar.

6. El valor del dinero (magnanimidad, austeridad) para aprender a manejar el dinero y los recursos propios; sentir la posesión con una visión justa y solidaria: Valorando el dinero como fruto del trabajo y el esfuerzo, apreciando el valor de las cosas y la austeridad, descubriendo el gozo y la necesidad de compartir.

7.- El sentido del tiempo (el sentido de la fiesta) para valorar el descanso, la pausa; aprender a dotar de sentido el tiempo que pasan con los que quieren: Haciendo pausas de manera consciente, brindando espacios y tiempos para uno mismo, convirtiendo en especiales algunos acontecimientos, ritualizando pequeños gestos significativos, celebrando la vida.

8.- El valor del compromiso (caridad y perseverancia) para implicarse en la construcción del Reino que Jesús predica para todos; para generar compromisos que vinculen a la transformación ética de la realidad: Proponiendo pequeños compromisos personales y colectivos, perseverando y volviendo a empezar, profundizando en el sentido de comunión.

9.- La espiritualidad (piedad) como la necesidad de que una fe inteligente esté acompañada de una experiencia profunda de Dios en el silencio y la oración: Ayudando a conocerse con realismo y sinceridad, provocando momentos de silencio contemplativo, confrontando los propios valores con las decisiones de cada día.

10.- La visión de futuro (providencia) para discernir lo que Dios desea para la humanidad: Analizando las consecuencias de nuestras decisiones, generando una utopía secular de la vida personal que permita juzgar la calidad de nuestras opciones y descartando la mediocridad.

Obra profunda y muy útil para padres, catequistas y profesores cristianos en la que se reelaboran y adaptan las tradicionales virtudes cristianas. Se presentan con un lenguaje comprensible y cercano a los jóvenes de hoy y está desarrollado de acuerdo con la sensibilidad de la realidad social actual. Aporta muchas pautas prácticas y pedagógicas para su aplicación.

Cristina Santa-Olalla

Sal Terrae 1206 (diciembre de 2015) 997-999.

Puente y complemento

Esta obra ofrece motivos para facilitar el encuentro entre dos mundos largamente enfrentados

(Antonio García Rubio, en Vida Nueva). Participar en el inicio de una aventura de diálogo entre personas diferentes, que se reconocen como tales y que, a su vez, parten de un encuentro previo que ha alentado la fraterna amistad en ellos, es un aliciente para el buscador sano o para cualquier persona que desee aprender los mil modos y maneras de ir avanzando en el camino del conocimiento y de la comunicación entre los seres humanos. Y más en una época tan cargada de detalles positivos como los que podemos conocer a través de la lectura de ¿Extraños amigos?; o de detalles negativos o violentos como los que transmiten los medios de comunicación; o de desencuentros y enfrentamientos entre diferentes provenientes de la vida cotidiana.

En este libro, amigo lector, encontrarás motivos más que justificados para adentrarte en una selva plagada de pistas que facilitan el encuentro entre dos mundos aparentemente irreconciliables y enfrentados durante siglos: la ciencia y la fe.

Firman estas páginas al alimón dos ensayistas puros y nobles, bien anclados cada cual en su mundo y con un trabajo diario en el mundo de la educación, pero abiertos –desde la simpatía y empatía amasadas gracias a su colaboración en un mismo medio de comunicación– a un diálogo responsable y constructivo. Un diálogo en el que ponen en juego su saber y credibilidad. Lo hacen, además, empleando un lenguaje que ayude tanto a su encuentro interpersonal como a ese otro encuentro que busca un libro así: el del diálogo empático con el lector. Y lo consiguen.

Los dos autores con los que nos interrelacionamos en esta lectura son: Ana Rota (Madrid, 1968), que se inicia como escritora con este libro. Ingeniera técnica de Topografía por la Universidad Politécnica de Madrid, Rota es docente en temas de calidad y topografía, imparte clases en Secundaria y Bachillerato de Matemáticas y Física y colabora en la revista 21. Por su parte, Fernando Cordero (Algodonales, 1971), religioso de los Sagrados Corazones, es Licenciado en Periodismo y pastoralista en el Colegio Padre Damián de Barcelona de su congregación; fue párroco en los Sagrados Corazones de Sevilla y en El Buen Pastor de San Fernando (Cádiz). Además de colaborar en las revistas Vida Nueva, 21 y el semanario Catalunya Cristiana, es autor –entre otros títulos– del Vía Crucis del Corazón traspasado, MasterChef de la santidad, Amigos hasta la muerte (todos ellos editados por San Pablo) o Compañeros de Jesús (PPC).

La aventura de diálogo entre la ciencia (Ana) y la fe (Fernando) viene de una relación de vecindad digital, cada uno con su propio blog, en la revista 21. Una relación en la que “el respeto y el diálogo han primado en esta especie de intercambio epistolar plagado de buen humor, inteligentes metáforas y decidido empeño por encontrar un lenguaje asequible al otro”, según afirma la periodista Mª Ángeles López Romero en su prólogo.

Sin ánimo de convencer

Ana, con creatividad y chispa, se adentra en cuestiones complejas desde el punto de vista científico y asume las provocaciones positivas que Fernando le hace desde las referencias bíblicas en torno a contenidos y significados que nacen de los textos de la Escritura y que tienen eco en el mundo científico y en la vida real, tales como la creación y el Big Bang, el diluvio, la caída de las murallas de Jericó, los viajes de Moisés, la escalera de Jacob, la historia de Jonás… En todo se complementan, en todo se tienden puentes, ninguno intenta convencer al otro ni al lector. Uno y otra, desde la fe y la ciencia, entonan un bello canto que se entrecruza y que abre puertas de diálogo, de conocimiento, de espiritualidad, de esperanza y de salidas específicas de diálogo fructífero para el mundo de la docencia.

Al final, uno tiene la certeza de que el místico necesita del científico tanto “como el explorador necesita del trabajo del cartógrafo”, y viceversa.

Antonio García Rubio

Vida Nueva 2.961 (24-31 de octubre de 2015) 48.

Cómo pensar o cómo creer después de Darwin

(Koldo Gutiérrez, en Misión Joven). Los autores de ¿Extraños amigos?, uno sacerdote y la otra profesora de ciencias de Instituto, escriben en colaboración este libro de divulgación sobre el diálogo que puede establecerse entre ciencia y fe. El argumento es de actualidad porque la cultura actual ha destacado el paradigma científico como criterio de verdad en detrimento de otros paradigmas como pueden ser la razón filosófica y, sobre todo, la razón religiosa. En el ambiente cultural donde estamos inmersos muchos se preguntan cómo pensar o cómo creer después de Darwin.

Este es un libro de divulgación y la herramienta que utiliza es el diálogo. Los autores van tejiendo argumentos para el diálogo apoyándose en una conversación donde destacan significados a distintos niveles: físicos, existenciales, filosóficos o religiosos. El lenguaje que utilizan es periodístico, lo que hace que la lectura sea amena.

Koldo Gutiérrez

Misión Joven 465 (octubre de 2015) 70.

Recuperar el diálogo entre ciencia y fe, entre creencia y razón

(Miguel de Santiago, en Ecclesia). Como suele ser habitual, el subtítulo aclara lo que no aparece sugerido en el título: ¿Extraños amigos? (Cuando ciencia y fe se aventuran al diálogo), que aparece con las firmas de la profesora de ciencias Ana Rota y del religioso de los Sagrados Corazones Fernando Cordero. Ambos mantienen sus respectivos blogs en la revista corazonista 21 (antigua «Reinado Social»), que constituyen el núcleo de esta obra en la que pretenden recuperar el diálogo entre ciencia y fe, entre creencia y razón, entre agnosticismo y pasión por Dios. El desarrollo y línea del libro están explícitamente apuntados por la prologuista, María Ángeles López Romero, cuando apunta que 21 es el escenario de áridos desencuentros entre quienes se dicen creyentes y quienes no lo son y que, además, los blogueros/autores de este libro no han pretendido convencerse el uno al otro ni ganarse mutuamente para la propia causa.

Miguel de Santiago

Ecclesia 3.788-3.789 (18-25 de julio de 2015) 18.