Un estilo de santidad

(Jesús Domínguez Sanabria, en Revista Agustiniana). El autor se refiere al «estilo coloquial en que Santa Teresa escribe preferentemente, no solo en su epistolario, sino también a lo largo de los otros libros» (p. 10). No se trata de que se hayan descubiertos «papiros» ocultos o misteriosamente desconocidos, sino a cuanto de una forma u otra constituyen los detalles más humanos y más santos de cada día, del trato con las personas, de sus expresiones sobre algunos animales, sobre algunas personas, sobre dichos y hechos que le dan origen para entablar una conversación, argumentar unos pensamientos, advertir de algunas orientaciones vitales; es el conjunto de los pormenores y detalles que a todos nos ofrece la vida, pero que puestos en la muy «conversable» Teresa de Jesús, resultan chocantes unas veces, sorprendentes otras, animadores las más, y siempre útiles para comprender el meollo más auténtico de su vida y de su diaria santidad.

Y en este aspecto, llego a la conclusión de que en Los papiros de la Madre Teresa de Jesús nos encontramos con lo mejor para conocer en profundidad a la Santa. No sólo por narramos esas anécdotas, esos momentos dulces o preocupantes de su vida, sino porque nos hace adentrarnos en un estilo de santidad que, por una parte parece muy profundo e inasequible, y por otra parte da a entender que está al alcance todos cuantos, teniendo firme su fe en Dios, son capaces de dar sentido de bondad, de comportamiento humano y de trascendencia en todos los actos que constituyen las vivencias humanas de todo tipo.

Es un libro ameno, capaz de en entretener y al mismo tiempo estimular. Con una redacción clara, expresiva, de fácil comprensión y atrayente. Con párrafos breves y muy fáciles de acoger y digerir con cuanto tienen de animación vital santificadora. El autor ha investigado y conoce al detalle muchos aspectos y escondrijos de la vida de la Santa y nos los ofrece con simpatía expresada en palabras que hacen intuir el gran corazón del la Santa, el Amor que demostró a Dios y a los demás, y, junto a eso, dar a entender que el ejercicio de las virtudes, la santidad de conducta y la vida feliz está al alcance de todos, a pesar de tener que superar con elegancia cristiana los momentos difíciles. Un libro muy apto para satisfacer la sana curiosidad sobre cómo trascurre la vida ordinaria de los santos; un libro lleno de un gracejo ameno en sus relatos, y muy recomendable por su solidez de contenido, más allá de sus donaires e ingeniosidades.

Jesús Domínguez Sanabria

Revista Agustiniana vol. 58 (2017) 295-296.