Una llama que nunca se apaga

(J. Montero, en Studium). Sólo la fe propicia un verdadero encuentro con Dios y sólo un verdadero encuentro con Dios hace surgir la fe y la alimenta. Estos son los dos conceptos fundamentales que el autor desarrolla en este libro, Solo la fe nos alumbra. Y es esta misma fe la que nos humaniza, nos hace más comprensivos y accesibles a los demás. Es esta misma fe la que nos ilumina en las dudas de nuestra vida, la que guía nuestros pasos. Pero la fe no sólo ilumina nuestros pasos, sino que es como una llama que nunca se apaga, es la fe la que da un sentido a nuestra vida y nos invita a encontrarnos con nuestros hermanos para construir un mundo mejor. Porque nuestro mundo actual, caracterizado por grandes y rápidos cambios produce en nosotros un efecto negativo: no sabemos hacia dónde vamos ni qué rumbo debemos tomar. La fe cambió su objeto, de creer en Dios pasó a creer en la técnica. Y si examinamos bien las cosas, lo mismo sucede con las otras dos virtudes teologales. Muchos de nuestros contemporáneos viven de espaldas a Dios, no les dice nada el Evangelio para su vida. Y precisamente en esta encrucijada (en la que se juntan increencia y desilusión, desinterés y sufrimiento), se abre paso la fe cristiana a modo de invitación a conocer a Dios.

J. Montero

Studium, Vol. LVIII, fasc. 1 (enero-abril de 2018), 170.