Tan lejanos y tan próximos

(Pablo Ortiz Soto, en Hombre en camino). En los años sesenta del siglo pasado, el conocido historiador de las religiones Mircea Eliade escribió intuitivamente en su diario lo siguiente: “Un día, no lejano, Occidente no solo tendrá que conocer y comprender los universos culturales de los no occidentales, sino que además se verá obligado a valorarlos como parte integrante de la historia del espíritu humano”. Como podemos ver en la actualidad, la predicción del escritor rumano se ha hecho realidad. Nuestras sociedades son multiculturales y, entre otras creencias y culturas que coexisten en nuestras ciudades, hay personas que practican una de las religiones más antiguas de la humanidad: el hinduismo. Pero… ¿conocemos realmente la profundidad religiosa de la popular fiesta hinduista Holi –que tan de moda se ha puesto en España para celebrar carreras deportivas–? ¿Qué es el yoga –también muy en boga en nuestras sociedades–? ¿Qué diferencia hay entre el hatha yoga, el raja yoga y el bhakti yoga? ¿Sabemos diferenciar entre el dharma y el karma? ¿Qué es la ahimsa y por qué Gandhi lo consideró “la clave del hinduismo”? ¿Por qué los hinduistas “prefieren llamar a su credo sanatama dharma” y no con el moderno término “hinduismo”?

¿Cuáles son los pilares históricos de la civilización hindú? ¿Es el hinduismo una religión monoteísta o politeísta? ¿Quién es Ram? ¿Y Visnhu? ¿En qué consiste el sistema de castas, cuál es su origen y por qué hay corrientes contrarias a la división? ¿Cuál es el fundamento de la metafísica vedanta? ¿Qué es el samsara? ¿Por qué consideran a Jesucristo un avatar? ¿Quién fue Ramakrisna? ¿Y Rabindranath Tagore? Pues bien, si quieren responder a estas y otras preguntas, les recomiendo encarecidamente el libro 100 preguntas sobre el hinduismo del teólogo José Luis Vázquez Borau: “En el hinduismo –afirma el autor– no encontramos un fundador o un origen claramente determinado, sino un conjunto de cultos, costumbres, ideas y aspiraciones diversas” en torno a “la Ley del orden eterno”. Su creencia es fruto de las semillas religiosas que dejaron las diversas civilizaciones que se asentaron en el valle de Indo, como los pueblos indoeuropeos, sobre el 2000 a.C. Por eso no tienen una ortodoxia establecida, aunque todos compartan, entre otros puntos, la sanatana dharma.

Dividido en tres partes, la obra comienza dando respuesta a diversas preguntas sobre el desarrollo histórico de la civilización hindú, la harappa y la védica. Prosigue explicando las doctrinas principales (creencias, yoga y ética hinduista), los libros sagrados (Bhagavadgita, Ramayana…), los mitos de su cosmogonía, la simbología de sus templos, ríos, montañas y alimentos, las festividades, los ritos y las ciudades sagradas (Benarés, Haridwar, Agra…). En la segunda parte, Vázquez Borau expone las características propias de las dos religiones más importantes (el sijismo y el jainismo) y observa la mística hinduista explicando a sus representantes más significativos (Shankara, Ram Mohan Roy, M. K. Gandhi, Sri Aurobindo o, entre otros, Ramakrisna, “el Francisco de Asís del hinduismo”). También aborda las corrientes más oscuras, como las sectas tradicionales (shivaísmo y visnuista) o, más modernas, como la peligrosa Asociación Internacional para la Conciencia de Krisna. La obra concluye con una interesante reflexión del autor sobre el sentido religioso del hombre. En definitiva, si tienen curiosidad por conocer los aspectos religiosos, culturales e históricos de esta civilización o si buscan apaciguar sus preguntas, este libro es una magnífica oportunidad para responder sencillamente a todas aquellas inquietudes que tengan.

Pablo Ortiz Soto

Hombre en camino (27 de marzo de 2017)