Una Teresa apasionante en su personalidad y en su mensaje

(María José Pérez, en Confer). En el año en que se celebra el V Centenario del nacimiento de santa Teresa de Jesús, ve la luz este libro –Teresa de Jesús. La trasparencia del Misterio– de Juan Antonio Marcos, carmelita descalzo, filólogo y teólogo. Tres características que avalan al autor a la hora de afrontar el tema de su obra, que no es otro que la figura de la escritora mística Teresa de Jesús, cuya actualidad es en nuestro tiempo más amplia que nunca.

Esta obra viene precedida de otras que han abierto camino, entre las que destacamos su tesis doctoral en filología: Mística y subversiva: Teresa de Jesús: las estrategias retóricas del discurso místico, EDE, 2001, libro de obligada referencia en los estudios sobre pragmática lingüística teresiana.

La obra que nos ocupa consta de tres capítulos o bloques. El primero está dedicado al mensaje y a la persona de Teresa, mujer de “mil rostros”. El autor busca rescatarla libre de las capas que el tiempo ha ido depositando sobre ella, para presentárnosla en su frescura original, con aquellas cualidades que la hacen tan fascinante, como son: audacia, libertad, naturalidad, conocimiento de su mundo interior, alegría y apertura de mente, afán por la cultura… En esta primera parte, se pasa revista también a los lugares “natales” de la experiencia de Dios según Teresa. Aparecen dos grandes tipos: las experiencias del “yo” (Dios nace en el “yo-aquí-ahora” de la personal, y las de “des-velamiento” del misterio de Dios. Estas experiencias, junto con la propia identidad personal que en ellas se implica, cobran especial nitidez y fuerza al ser narradas. Frente a la “búsqueda de Dios”, que caracteriza la primera parte de la vida de Teresa, el”encuentro de/con Dios” es lo nuclear de la segunda etapa de su vida.

El segundo capítulo nos presenta la imagen de Dios y del ser humano a lo largo de las obras mayores de la santa: El Libro de la Vida, como teología narrativa, Camino como una antropología humanista, y Moradas como una mística simbólica.

El tercer y último capítulo estudia el lenguaje teresiano. Como todos los místicos, ella se vale de un lenguaje autoimplicativo, de compromiso del yo con aquello que pronuncia (“yo creo”). El suyo es un lenguaje analógico y performativo, en el que las palabras tienen una fuerza transformadora. Porque las palabras del Dios con el que ella se relaciona no solo dicen, sino que realizan lo que dicen.

Uno de los rasgos más apasionantes de la escritura de Teresa es su atención al proceso creador. Mientras escribe, hace partícipe al lector de sus dificultades para narrar su experiencia mística (esto, a la vez, es una estrategia para minimizar su atrevimiento de escribir siendo mujer), o su gozo al dar con la expresión adecuada. El mismo Jesucristo llega, en alguna ocasión, a felicitarla por sus hallazgos expresivos: “Buena comparación has hecho, mira no se te olvide para procurar mejorarte siempre” (V 39,23). Al final del capítulo, pasa revista el autor a la mística “espacial” de Teresa, a las metáforas y símbolos: el agua, el huerto, el castillo, el gusano y la mariposa, el matrimonio… Este último es el único que, de manera explícita, comparten Teresa y Juan de la Cruz en sus obras. Un símbolo de arraigo bíblico que “nos reenvía a la simbiosis del alma con la persona divina. A la experiencia radical de una Presencia amorosa y amiga. Y porque la mística no es pensar a Dios. Dios no es una idea. Dios es la realidad infinita que nos envuelve”.

El autor emplea expresiones que ponen de relieve la actualidad de esta mujer, y parecen convertirla en una contemporánea nuestra. Así, el autor la caracteriza como “maestra de la sospecha” y como “escritora comprometida”, contraria al”pensamiento único”. Las oraciones insertas en sus obras las describe Juan A. Marcos como un streptease del alma ante el lector o como una oración en streaming, y sus experiencias místicas como un “viaje de placer”.

Este libro logra, en definitiva, presentar una Teresa apasionante en su personalidad y en su mensaje, al tiempo que nos proporciona herramientas para una mejor comprensión de su itinerario personal y su lenguaje.

María José Pérez, ocd

Revista CONFER, vol. 54, nº 208 (octubre-diciembre de 2015) 589-591.