Una visión muy bien fundada de cómo va evolucionando la Iglesia a nivel mundial

(J. Boada, en Actualidad bibliográfica). Una obra importante que describe cómo puede ir evolucionando y configurándose La Iglesia del futuro. En la introducción señala el autor que una serie de fuerzas nuevas están configurando la Iglesia mundial. Ello supone que «los católicos necesitarán la capacidad de reconsiderar lo que piensan acerca de la Iglesia y lo que hacen con su fe, porque de otro modo el catolicismo no estará a la altura de las nuevas circunstancias y asimismo se vería arrollado por ellas» (p. 9-10).

El objetivo de la obra es examinar las corrientes más importantes que están configurado la Iglesia católica hoy día y considerar cómo pueden influir en el resto del siglo XXI. El autor habla de tendencias que influyen en la vida de la Iglesia y que le pueden ir dando una nueva configuración. Señala diez tendencias, a cada una de las cuales dedica un amplio capítulo, en el que hace ver cómo influyen en la configuración de la Iglesia del futuro. El autor es un destacado periodista del The Boston Globe que, después de 16 años dedicados a su trabajo, fue galardonado con el National Catholic Reportee. También ha sido corresponsal del Vaticano para CNN y NPR, autor de varios libros sobre el Vaticano y cuestiones relacionadas con la Iglesia católica. Un periodista, por tanto, con una enorme experiencia y capacidad para juzgar acerca de cómo puede ir evolucionado la Iglesia católica y qué forma puede adoptar en el futuro.

El libro es una obra periodística, no se mete en cuestiones teológicas, pretende más bien describir la Iglesia y su futuro como lo haría un sociólogo, y reconoce que, desde un punto de vista sobrenatural, «la única tendencia que importa es la voluntad de Dios que siempre puede manifestarse de formas impredecibles». El autor hace valer su experiencia como periodista encargado de informar sobre el Vaticano y la Iglesia mundial. En la última década ha visitado como reportero cuarenta países de todos los continentes, a veces siguiendo al Papa, otras por propia iniciativa. Otro elemento importante a tener en cuenta: habla de miles de horas en entrevistas con cardenales, obispos y sacerdotes, e incluso papas, así como con teólogos y activistas políticos y sociales. Todo lo cual es una garantía y muestra de valor de sus juicios sobre la Iglesia y su futuro.

Después de la introducción dedica un largo capítulo a cada una de las tendencias que, según su opinión, irán configurando la Iglesia del futuro. Indiquemos sus nombres y señalemos algún que otro rasgo de algunas de ellas, muy poco en relación a lo mucho que el autor va describiendo y analizando de cada una de ellas: Tendencia 1: Una Iglesia mundial. Tendencia 2: El catolicismo evangélico. Tendencia 3: El islam. «Afirma que el islam ha reemplazado al judaísmo como centro de las relaciones interreligiosas para la Iglesia católica, y el catolicismo ha pasado a ser un actor principal en el drama mundial que se desarrolla en torno al llamado “choque de civilizaciones”» (p. 143). Además, la importancia del número de creyentes: hay 2.300 millones de católicos y 1.600 millones de musulmanes. El islam se ha ido introduciendo en la Europa moderna, aumentado su influencia. Habla también de «las relaciones católico-musulmanas en los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI». Concluye el capítulo con «una reevaluación teológica del Islam».

Tendencia 4: La nueva demografía. Tiene importancia el crecimiento de la población en cada una de las grandes naciones, el envejecimiento, la inmigración… Tendencia 5: El papel ampliado de los laicos. Un aspecto de suma importancia, como describe el autor, ya que la constante disminución de los sacerdotes y demás vocaciones religiosas hace que los laicos vayan asumiendo cargos y actividades importantes dentro de la Iglesia, y el futuro prevé que esta tendencia irá cada vez más en aumento. Este asumir cargos y responsabilidades en la marcha y dirección de la Iglesia por parte de los laicos supondrá una considerable transformación en muchos aspectos y dominios de la misma Iglesia.

Tendencia 6: La revolución biotecnológica. He aquí alguno de los temas que se abordan en esta tendencia: fecundación in vitro, clonación humana, investigación sobre células embrionarias, cuestiones relacionadas con el fin de la vida, ingeniería genética, auge de la antropología cristiana…

Tendencia 7: La globalización. Otro tema importante que el autor desarrolla muy bien y hace ver la influencia que tendrá en el futuro de la Iglesia. Tendencia 8: La ecología. Tema sin duda muy importante de nuestro tiempo, que va siendo cada vez más consciente de sus dificultades; el mismo Juan Pablo II exhortó a los cristianos a tomar conciencia de que preocuparse por la creación es una parte esencial de su fe.

Tendencia 9: La multipolaridad. Considera la función de las grandes potencias actuales en relación a la actividad de la Iglesia y en la inculturación en ellas. La última Tendencia 10: El pentecostalismo. Es el movimiento religioso que, según el autor, más crece en el mundo de hoy. «Se podría decir que en el pasado reciente el catolicismo perteneció a los liberales, su presente pertenece a los evangélicos y su futuro estará en manos de los pentecostales» (p. 619).

Una obra de gran importancia, que orienta mucho acerca del futuro de la Iglesia. Está escrito en un estilo muy claro, que hace su lectura muy asequible y agradable. Nos ofrece una visión muy bien fundada de cómo va evolucionando la Iglesia a nivel mundial y cuál puede ser su resultado en cambios, transformaciones, número de fieles, actividades preferenciales, desafíos a los que tendrá que enfrentarse… hasta finales de este siglo. Recomendamos muy sinceramente su lectura.

J. Boada

Actualidad bibliográfica 2017/2 (julio-diciembre de 2017) 213-215.