Uno de los grandes cristianos de la Iglesia perseguida

(Esteban de Vega, en Sinite). El autor de este libro recibió del Cardenal F.-X. Nguyen Van Thuan el encargo de escribir esta biografía y se nota que ha intentado ser muy fiel a los acontecimientos de la vida de Van Thuan y ha recogido con esmero muchísimos detalles y sucesos, tantos que en ocasiones la obra resulta excesivamente prolija.

El cardenal Van Thuan es un auténtico profeta del siglo XX en la Iglesia de Vietnam y en la Iglesia universal. A lo largo de las páginas de esta extensa obra se destacan las razones por las que podemos considerar al biografiado como uno de los grandes cristianos de la Iglesia perseguida, testigo de la fe vivida con valor en medio de las adversidades. La fe, la paciencia, la capacidad de resistencia, la esperanza en medio de la persecución, la capacidad de perdón, la fortaleza sostenida por la oración… destacan en este cardenal que, a pesar de haber vivido casi toda su vida en un país de minoría católica va creciendo en fama y reconocimiento día a dia en toda la Iglesia.

Con todo, y a pesar de que la vida del Cardenal Van Thuan es digna de una película, el libro se hace en determinados momentos de difícil lectura. El autor ha recogido tantos datos y acontecimientos relacionados con la familia de Van Thuan, y los nombres vietnamitas son de tan difícil lectura y recuerdo para los lectores occidentales, que hay ocasiones en las que es fácil perderse. Se entiende esta inquietud por parte del autor, Van Chau, porque la familia del biografiado no es una familia cualquiera, sino que pertenece a una de las sagas de mayor trascendencia en Vietnam, comprometida de lleno en la política, durante varias generaciones, de tradición cristiana, que cuenta en su familia incluso con mártires de la fe. Por este motivo, la presencia de familiares de Van Thuan en este libro es inevitable, ya que su familia ha influido profundamente en el transcurso de la historia del pueblo vietnamita.

Y la historia es uno de los elementos más importantes de esta obra. Siguiendo sus páginas observamos sorprendidos lo duro que ha sido el siglo XX para Vietnam, siglo en el que se suceden terribles acontecimientos: las luchas por la libertad frente al colonialismo, la segunda guerra mundial, que se dejó sentir terriblemente por la presencia de Francia y Japón, el comunismo posterior, con nuevas luchas por la independencia respecto a Francia, la persecución de los comunistas a los cristianos, que Van Thuan sufrió de modo directo, la guerra con Estados Unidos…

También vemos desfilar por las páginas del libro la historia de la Iglesia, con el cambio de los papas que se suceden a lo largo del siglo XX, hasta llegar al período de Juan Pablo II, con el que Van Thuan tuvo una entrañable relación. En esta historia eclesial Van Thuan va tomando un protagonismo creciente, a partir de su nombramiento episcopal. En cierta forma el hecho de que Van Thuan no pudiera seguir en Vietnam, tras los muchos años de cautiverio que sufrió, y se viera obligado a tener que vivir en otros lugares, hasta ser llamado a Roma, provocó su nombramiento en distintas responsabilidades eclesiales, que culminan con su nombramiento como Presidente del Consejo Pontificio de Justicia y Paz.

La publicación de sus distintas obras y sobre todo de su primer libro, El camino de la esperanza, escrito y publicado clandestinamente, contribuyó a que la figura de Van Thuan fuera conocida universalmente en medios eclesiales. A este libro le sucedieron otros, que fueron traducidos a muchas lenguas, y Van Thuan fue llamado desde distintos lugares del mundo a dirigir retiros, incluido el retiro que dirigió a la curia romana, durante el papado de Juan Pablo IL

La obra es interesante, aunque su lectura, como ya he dicho, se haga en ocasiones dificil, especialmente por el salto cultural que supone para nosotros. La concepción de la familia de Vietnam y lo mucho que el autor se entretiene en situar a Van Thuan en un contexto familiar concreto, que se nos hace muy lejano, por ejemplo, hace que haya capítulos bastante confusos y poco atrayentes. Igualmente se nos hacen prescindibles algunos acontecimientos históricos, en los que la obra se enreda con excesivo pormenor. Sin embargo, la figura sencilla, paciente y entrañable de Van Thuan es digna de esta obra y sin duda de otras que vendrán posteriormente.

Esteban de Vega

Sinite 175-176 (mayo-diciembre de 2017( 540-542.