Uno de los grandes tapices de la teología espiritual de Benedicto XVI

(F. Carmona, en La Ciudad de Dios). Este libro que nos ofrece Ediciones San Pablo, Las virtudes de Dios, es una selección de la doctrina del Papa Benedicto XVI sobre las virtudes teologales realizada por Giuliano Vigini, precedida de un prólogo del mismo autor. Las fuentes utilizadas las cita al final de la obra en las páginas 93-96: audiencias, mensajes, homilías, discursos, y las tres grandes encíclicas Deus caritas est, donde afirma Benedicto XVI que la fe es la fuente del amor inagotable, que procede de Dios; Spe Salvi, la gran esperanza que ilumina el presente y se proyecta en el futuro, y la Caritas in veritate, que es la fuerza propulsora de la caridad en la verdad.

Guliano Vigini comienza el prólogo diciendo que «las virtudes teologales –fe, esperanza y caridad– comprenden uno de los grandes tapices de la teología espiritual de Benedicto XVI». Es una bella expresión que indica el valor que la reconoce. La doctrina teológica del Papa emérito, por lo demás, es amplia y reconocida por todos sin excepción. Ahí está patente en sus obras, que se encuentran al alcance de todos en todas las librerías. Vigini selecciona textos fundamentalmente extraídos de las fuentes mencionadas, verdadera síntesis de la enseñanza del antiguo Papa, pasando por la Creación, la Redención, mediante la Encarnación de Verbo y su misterio pascual. Enseñanza que Benedicto XVI impartió desde su cátedra pontificia en los mencionados documentos.

Vigini distribuye la materia en cinco capítulos, que facilitan la elección de una lectura espiritual, meditación o también reflexión para el estudio teológico. En el primer capítulo ofrece la admirable conjunción de las tres virtudes fundamentales, que iluminan todas las demás. Sigue el dedicado a la fe, que conduce a la búsqueda de Dios y en él la vida eterna. En tercer lugar presenta la esperanza, tan necesaria que, sin ella no se puede concebir ni a Dios ni la eternidad. Dedica el cuarto a la caridad, que llena todo porque Dios es amor y es la verdad plena. Termina con la vida virtuosa, que es lo que agrada a Dios. En fin, desde esta perspectiva, este libro puede ser muy útil para toda persona interesada en los valores espirituales cristianos.

F. Carmona

La Ciudad de Dios 228/2 (abril-junio de 2015) 576.