Vivir el don de la fe con renovado entusiasmo

(Juan Sánchez, en Revista de Espiritualidad). ¿Cómo es nuestra fe: de carbonero, infantil, adulta? ¿Dónde, cuándo y cómo la hemos perdido? ¿Queremos recuperarla? ¿Qué haríamos para conseguirlo? La fe, sin duda, depende del concepto que tengamos de Dios.

Vivimos en un mundo caracterizado por grandes y rápidos cambios que nos producen como efecto negativo, no saber hacia dónde vamos ni qué rumbo debemos tomar. Nuestra fe, la fe de algunos, ha cambiado su objeto y ha pasado de creer en Dios a creer en la técnica, de vivir ignorando a Dios y, en muchos casos, de darle la espalda. Dios ya no es necesario, le suple con creces la ciencia y la técnica y, por supuesto, el dios dinero. Y justamente en esta encrucijada en la que se cruzan la increencia y la desilusión, el desinterés y el sufrimiento, es donde se abre como una invitación la fe cristiana. Una invitación a conocer a un Dios cuya esencia es ser Padre y ser Amor.

Nadie puede vivir sin fe, sin algún tipo de creencia, sin confiar en el otro. Y lo urgente es revisar en qué y en quién creemos y juzgar si son dignos o no de nuestra confianza. «La fe en Dios –nos dice el autor en la Introducción–, nos permite saber que Él nos busca, y por eso podemos reconocer su presencia en cualquier lugar y en cualquier persona, también en nosotros mismos. La fe nos da la seguridad de que Dios camina con nosotros, de que para Él y con Él todo es posible, de que con su presencia lo tenemos todo: alegría, paz, bien, vida, luz».

La fe es justamente la luz que alumbra nuestra oscuridad y la que nos permite ver a Dios, esperar en Él y amarle. Es así como se convierte (la fe) en vida para nosotros y para los demás. Creer en Jesús nos transforma, nos cambia, nos «convierte», y ese es el don de Dios: la salvación. Ella, la fe, y sólo ella es la que alumbra e ilumina la noche de nuestra vida, es la lámpara para nuestro caminar.

Esta obra está dividida en seis capítulos: la existencia de Dios, la fe nos salva, la fe en el sufrimiento, yo creo, fiarse de Dios, fe y compromiso. Solo la fe nos alumbra quiere ayudar a vivir el don de la fe con renovado entusiasmo. La fe es justamente la luz que alumbra nuestra oscuridad y la que nos permite ver a Dios, esperar en Él y amarle. Es así como se convierte (la fe) en vida para nosotros y para los demás.

Nos encontramos ante el último libro escrito por Eusebio Gómez Navarro, con un contenido claro, sencillo y ameno, accesible a cualquier lector que desee profundizar en la fe.

Juan Sánchez

Revista de Espiritualidad 306 (enero-marzo de 2018), 148-149.