Contemplación de la novedad dentro de la historia de ayer y de hoy

(Cristina González Carrasco, en Confer). La lectura del libro que nos ofrece Jesús Espeja, O.P., es la relectura que el mismo autor hace sobre lo nuevo que cada etapa de la reflexión teológica ha ido ofreciendo a Iglesia para una comprensión de las verdades esenciales de la fe cristiana. Los diferentes dogmas de nuestra fe han ido apareciendo en la reflexión teológica aportando a la Iglesia la luz que guía el camino del creyente y que formarán el núcleo de la fe en Jesús muerto y resucitado. Cada etapa del desarrollo del pensamiento teológico cristiano fue iluminando la siguiente y cada una de ellas aportó una profundización cada vez mayor a las verdades esenciales de nuestra fe. Se trata de un camino de fe como dice el mismo autor del libro: «Un camino de fe resume el tema que desarrollo como ensayo de teología narrativa».

Este camino de fe lo sitúa bien el autor en la presentación del libro:

«Vivir los últimos sesenta años como cristiano que reflexiona sobre la fe, dentro de una sociedad en rápida transformación y en una Iglesia tocada por eoos cambios, ha sido una suerte. Las nuevas experiencias de la humanidad han sacudido a la Iglesia, sacándola de la instalación en el pasado y en el presente. Seguridades y certezas que parecían torres firmes se han ido cayendo y han ido dejando un espacio cada vez más amplio a la confianza» (p.9).

Estos años vividos por el autor como miembro de la Orden de Santo Domingo se traslucen en las páginas del libro como un testimonio de integración del vivir y del pensar en la propia trayectoria humana y espintual. Y junto a esta pertenencia el autor destaca otra circunstancia que marca su reflexión: «El contacto con los pueblos empobrecidos de América Latina y la orientación de la Iglesia post conciliar en esos pueblos han tenido una influencia decisiva en mi vida cristiana y en mi reflexión teológica» (p.13).

Una última parte sobre la transmisión de la Buena Nueva de Jesús en el nuevo contexto de nuestro mundo y de nuestras culturas pone el acento en esa escucha de lo nuevo para ir discerniendo sin cesar los caminos de evangelización hoy y los lugares donde Dios sale al encuentro de la humanidad en esta etapa de la Historia.

«Según el Evangelio, es necesario “nacer de nuevo”; lo recomendó Jesús a Nicodemo, ya gastado por los años y obsesionado con prácticas religiosas del judaísmo. Se trata de un nacimiento del Espíritu que continuamente rejuvenece a la Iglesia. Si nos abrimos al espíritu que resucitó a Jesús, que habita en nosotros y que llama a las cosas
que no son para que sean, la Iglesia será signo de comunión y de esperanza para todos… y rebrota un cristianismo como expresión de la gracia o benevolencia de Dios encarnado a favor de todos» (p. 209).

Un libro de síntesis que es una verdadera ayuda para ponerse A la escucha de lo nuevo contemplando el nacimiento de esa novedad dentro de la historia de ayer y de hoy.

Cristina González Carrasco, R.A.

Confer 219 (julio-septiembre de 2018) 459-460.