El dolor de ser persona

(CGM, en Nova et vetera). «He pensado que puedo y debo presentar mi lectura de Job, en línea existencial y social, cultural y religiosa, una obra preparada a lo largo de 50 años, pero redactada en estos últimos meses en sintonía/sinfonía interior y exterior con la vida y protesta de Job, desde el confinamiento del coronavirus. Lo he hecho por fidelidad a mi pasado, y porque pienso que puedo ofrecer en este tiempo fuerte una palabra de serenidad y esperanza en la gran tormenta de la vida». Gracias, Xavier, es lo primero que nos viene al corazón ante este volumen que nos brindas, ante esta aportación tan sustanciosa, completa y profunda.
Gracias por tu propia lectura transformada en escritura, de un libro bíblico tan crucial para todos los seres humanos (creyentes y no creyentes) que necesitamos dar con una respuesta identitaria ante el acoso de la fatalidad.

Cinco pilares interpretativos, cinco clásicos, han sostenido la reflexión del profesor Pikaza: Job. Comentario teológico y literario, de L. Alonso Schökel. Libro de Job. Recóndita armonía. Comentario de Job, de Víctor Morla. Respuesta a Job, de Carl Gustav Jung. Job. La ruta antigua de los hombres perversos, de René Girard. Y Hablar de Dios desde el sufrimiento del inocente, de Gustavo Gutiérrez. A nosotros nos ha venido a la mente la posibilidad enriquecedora de la reflexión desde la literatura (por ejemplo desde Job, de Joseph Roth. O también Job o la tortura de los amigos, de Fabrice Hadjadj), es muy posible que Pikaza también la haya tenido en cuenta, dada la amplitud y profundidad que nos regala en su obra, buscando la mejor comprensión y la importancia del libro de Job para nuestro tiempo, aun teniendo en cuenta que procede más en una línea existencial que filológica.

El autor comenta el libro, a la vez que contrasta a su protagonista con otras opciones de distintas tradiciones culturales: la tragedia griega, Buda…: Buda no instituye un proyecto de justicia social, sino un camino de transcendencia personal para que la vida “sea” (se ilumine) más allá de los deseos. Job en cambio se introduce en la problemática social, vinculada a la opresión de unos hombres por otros, y por eso no quiere “negar” los deseos, sino “purificarlos”, para que los hombres puedan así relacionarse en libertad.

Contándonos un camino de transformación donde podemos leer la nuestra, en sus estrategias y transformaciones:

–Estrategia de los amigos (4-27): Ellos quieren probar que Job es culpable y que sufre con razón, por haberse rebelado contra Dios, de forma que solo podrá ser “perdonado” (rehabilitado) si confiesa su pecado, dejando que Dios le acepte de nuevo y que sus amigos, triunfadores del sistema, le perdonen, quedando así sobre él.
–Estrategia de Job (debate, 4-27, y apología: 29-31). Mantiene su razón, diciendo que es inocente y el Dios que le castiga injusto. Según eso, la solución no es someterse a este “dios”, pidiéndole perdón, sino apelar al Dios más alto y verdadero, por encima del sistema de talión de sus “amigos”.
–Nueva teología: Un fiscal contra Job (32-37). Viendo que los tres “amigos” no han logrado acallar a Job, el redactor final del libro ha introducido un cuarto personaje (Elihu, Dios es él), como defensor de Dios, para dictar su lección final de “teología”, condenando a Job por haberse elevado contra el orden de Dios, que no puede entenderse en línea de talión interhumano, sino de pura trascendencia religiosa; no tiene sentido argumentar ante (o contra) Dios, sino someterse a su dictado.
–Sentencia de Dios, una vida abierta (38-42). A él apelan todos y él responde al fin, acogiendo las protestas y razones de Job, e incluso las acusaciones de los tres amigos, aunque insistiendo en la razón de Job y diciendo a sus amigos que le pidan perdón. Dios, ignora, sin embargo, los “sermones teológicos” del fiscal Elihu, mostrando así que no necesita sus defensas, demasiado teológicas y poco humanas, diciendo a todos que la vida continúa, que sigan buscando y dialogando, sin imponerse con violencia unos a otros, con un fiscal queda descalificado y Satán cesado.

Una obra maestra, en la que Pikaza repara en símbolos, en contextos, en la naturaleza, en las víctimas… y nos hace caer en la cuenta y volver a pensar, con Job, los lugares donde Dios se encarna, ofreciéndonos la posibilidad de explicarnos el dolor de ser persona.

CGM

Nova et vetera 90 (julio-diciembre de 2020) 188-189.