Encarar el futuro eclesial con nue­vos aires

(M. Fernández, en La Ciudad de Dios). En La revolución pendiente encontramos un sencillo repaso a la vida de la comu­nidad cristiana vista por un seglar; un recorrido por la historia de la Igle­sia, reflexionando sobre la actividad y ausencia de los laicos. El autor nos presenta en pocos trazos los aspectos fundamentales, tanto teológicos como históricos del cristianismo.

La obra ofrece una panorámica general sobre el laicado desde el comienzo del cristianismo hasta nuestros días; a partir de ahí, hace una llamada constructiva a encarar el futuro eclesial con nue­vos aires: una Iglesia colaborativa, en la que los laicos, y de un modo espe­cial la mujer, tengan cabida y actividad en común con el clero.

En la historia de la Iglesia jamás ha habido tanta formación, presen­cia y compromiso de los laicos como actualmente, aunque queda mucho trayecto por recorrer, un nuevo tiempo ha empezado. Aboga por una litur­gia más participativa, debe ser una liturgia popular y no clerical, al ser una acción que Dios realiza para el pueblo y con su pueblo. Se ha de recuperar el verdadero significado de la liturgia, todos juntos en verdadera oración comunitaria. «Para ser creíbles como Iglesia –afirma el autor en las con­clusiones del libro– debemos salir del amansamiento que elude tantas in­justicias, sin escondernos en nuestras costumbres eclesiales para librarnos de ser generosos y creativos. Y crear un modelo organizativo de Iglesia es­cuchadora y abierta a la responsabilidad compartida, menos centralista, vertical y excluyente. Jesús lo hizo. (…). Todo pasa por el diálogo que de­biera aprovechar y practicar la Iglesia institución y su jerarquía».

M. Fernández

La Ciudad de Dios CCXXXII/1 (enero-marzo de 2019) 232-233.