Fernando Vidal presenta en Madrid El día del padre

(SP). ¿Qué tienen que decir personajes históricos reales, e incluso mitológicos, como Abrahán, Akhenatón, Dédalo y Confucio a los padres del siglo XXI? A este reto se enfrenta el sociólogo Fernando Vidal, director del Informe Familia y del Instituto Universitario de la Familia, en su último libro, El día del padre. El libro, recién editado por SAN PABLO, se presenta en Madrid el próximo lunes, 11 de marzo, a las 19 horas, en la Librería SAN PABLO de la Plaza Jacinto Benavente. Junto al autor, intervendrá Javier de Domingo, psicólogo y terapeuta perinatal, fundador de #SiLosHombresHablasen, y Mª Ángeles López Romero, directora editorial de SAN PABLO.

Vivimos en una época en la que el padre varón necesita revisar a fondo su manera de ejercer como tal. Es el momento de que asuma su parte de los cuidados, se incorpore a la revolución de la ternura y se comprometa con la igualdad de género y la cultura de la paz. Este libro pretende ayudar a reflexionar sobre todo ello a partir de la experiencia de cuatro hombres conocidos por todos y cuya forma de ejercer la paternidad supuso en su tiempo una revolución: Abrahán, Akhenatón, Dédalo y Confucio nos han legado un modelo de padre que lo ha cambiado todo. Su mensaje trasciende religiones y épocas, y nos comunica algo universal de la condición humana para todos los padres del planeta.

«No somos perfectos –dice el autor en la conclusión–, pero podemos ser una revolución en la historia de cada uno de nuestros hijos; seguro que lo hemos sido ya. Sin duda la revolución religiosa, política, cultural o moral de nuestros cuatro padres –Abrahán, Akhenatón, Dédalo y Confucio– es suficiente para haber consagrado su nombre en la Historia con mayúscula y espero haber fundamentado bien por qué fueron revolucionarios para la paternidad. Pero estoy seguro de que si les preguntásemos a los cuatro nos dirían que la mayor revolución que vivieron fue la propia experiencia con sus hijos. Y si tuviesen que elegir entre la fama eterna que ya alcanzaron o ser padres anónimos de esos hijos como nosotros, elegirían esto segundo una y otra vez. No somos perfectos, no tenemos la gloria de la historia, pero podemos ser cruciales para el mundo en cada uno de nuestros hijos, hacer la revolución del padre. Este es nuestro día del padre que nos toca vivir».