Invitación a renovar nuestra forma de relacionarnos con el amor de Dios

(Cristina M. González Carrasco, en Confer). En el Prólogo de Sacramento de la Presencia el autor hace algunas precisiones para situar la lectura del libro: es, grosso modo, una meditación profunda tanto del amor de Dios como persona que se revela en Jesucristo, como del misterio de la presencia sacramental en la Sagrada Eucaristía. Y podemos descubrir y amar esta Sagrada Presencia únicamente entablando con ella una relación de carácter subjetivo y personal; solo una relación así conduce a un auténtico encuentro del yo humano con el del Tú divino. También conduce al encuentro del tú del prójimo en el misterio de su persona (cfr. Prólogo p. 5).

El autor invita a profundizar y a renovar nuestra forma de relacionarnos con el amor de Dios, un amor con el que deseó entregar la vida por
nosotros y permanecer a nuestro lado para siempre en el misterio de la Eucaristía.

Es una obra que pide una lectura meditativa para descubrir mejor su riqueza interior. La Eucaristía es un misterio de encuentro y todo encuentro con Cristo deja huellas profundas. El autor cita diferentes encuentros que aparecen en la Biblia pero el «encuentro» hacia el que se orientan todo los demás encuentros es el encuentro en la mesa del Señor.

El libro va desarrollando esta idea del encuentro con el otro para profundizar la relación de encuentro con Aquel que está presente en el Sacramento de la Presencia.

Cristina M. González Carrasco, RA

Confer 223 (julio-septiembre de 2019) 490-491