La vida es oración desde la fe y confianza

(Jaume Patuel, en Actualidad Bibliográfica). La oración y el problema de Dios es un librito sencillo y profundo al alcance de toda persona lectora que quiera no solo aprender sino también leer a un hombre ele edad madura, provecta y con mucha experien­cia como es el teólogo Hans Küng, que debiera ser reconocido por Roma.

No siempre per­sonas de la Iglesia están a la altura humana madura, por eso condenan y no reconocen. De­jemos a la Historia hacer su curso y la verdad aparecerá. Pues bien, el librito rezuma expe­riencia profunda que ayuda a reflexionar sobre la experiencia de la persona lectora. Cierto que Küng habla y se posiciona desde la Buena Nueva de Jesús, ejemplo de oración, pero no solo con un gran respeto a las demás formas de plegaria de otras religiones y latitudes, si­no que las incluye.

Una breve introducción de Roberto Celada Ballanti (1940) prepara a la entrada de los diversos capítulos del libro. Además, al final indica ir con Küng, pero tal vez también más allá de Küng. El cuodlibeto está abierto. Y la persona lectora podrá cons­tatar cómo cada título es reflejo de su contenido. Así, el primero Sobre la crisis de la ora­ción nos indicará que ante la crisis de la imagen de Dios conlleva cómo rezar. En el segun­do ¿Oración fe o meditación zen? Va a distinguir entre la oración profética o mística. Am­bas se incluyen. Aquí las tradiciones pesan, pero no son excluyentes. Así entra en el tercer capítulo: Orar místico, ¿cristiano o no cristiano? Diferencia que clarifica Küng con sumo cuidado y con la libertad de opción. Dios se manifiesta pluralmente y ninguno tiene la to­talidad. Y nos muestra una forma concreta: la nueva oración de Jesús, que es el cuarto ca­pítulo. Conviene insistir más en que las formas de y en Jesús, el Espíritu que actuaba en él, puesto que Jesús pertenece a una cultura, pueblo y religión. Por ello en el quinto capítulo entra en la reflexión: ¿Invocar a Dios? Küng no presenta ningún titubeo, ni duda en esta necesidad de expresar la gratuidad. Para el ser creyente que se vive envuelto por esa Rea­lidad total invocar pertenece a su vida. Y lo muestra en su sexto capítulo: ¿Por qué orar? En este capítulo aboca el autor a una gran reflexión madura: De pie, de rodillas. sentado, acostado se puede orar. A lo largo del día en momentos precisos que es conveniente, pero también a lo largo del mismo en instantes focales.

Resumiendo, un librito que Küng nos re­gala a su edad (1928) para beneficio de todo aquel que duda del valor, de la necesidad y so­bre todo de que la vida es oración desde la fe y confianza junto con la esperanza que todo ser humano tiene intrínsecamente en su estructura vital. Un libro que tiene en cuenta el «zeitgeist» actual con su apertura.

Jaume Patuel

Actualidad Bibliográfica (julio-diciembre de 2019) 217-218.