La labor de los laicos

(J. J. P. Solana, en Sembrar). No es muy frecuente el testimonio de los laicos referido a la Iglesia y, por eso, es de agradecer este libro de Gabriel Mª OtaloraLa revolución pendiente–, fruto de sus reflexiones y vivencias desde su condición de bautizado y testigo de la fe. No le agradan muchos comportamientos, actitudes y decisiones llevados a cabo por los distintos agentes de la pastoral eclesial. Denuncia el encorsetamiento jerárquico y el clericalismo que siempre se imponen a la radicalidad evangélica…

El autor busca dos fuentes de referencia, la constitución dogmática Lumen Gentium y el decreto conciliar Apostolicam actuositatem. El primer documento ayudó al alumbramiento y difusión de nuevos movimientos laicales, y el segundo, a una puesta al día –sin conseguir aún– de la Acción Católica (general y especialiaza). Sin embargo, la mirada de Otalora no se acierta a entender el sacerdocio común de todos los fieles y la singular prerrogativa, aún muy decisiva y muy visible, de la jerarquía. Quién es quién dentro del Pueblo de Dios y, sobre todo, qué misiones les son propias y nunca subordinantes de los miembros del Cuerpo Místico que es la Iglesia. ¿Sigue siendo un axioma fundamental ese «mera colaboración» con los pastores cuando se refiere a la labor de los laicos? Parece que no.

J. J. P. Solana

Sembrar (Revista quincenal diocesana de Burgos) 1.121 (5 de mayo de 2019) 10.