No se puede visitar Tierra Santa sin tener entre las manos la Biblia

(A. Montero, en Studium). Jerusalén es el lugar en el que el cielo ha tocado la tierra y Dios ha caminado sobre los pasos del hombre. Por este motivo no se puede visitar Tierra Santa sin tener entre las manos la Biblia, ni se puede comprender plenamente la dimensión histórica de la revelación bíblica sin conocer la geografía de esta tierra.

El cardenal Ravasi, Presidente del Consejo Pontificio de la Cul­tura y de la Pontificia Comisión de Arqueología Sagrada, propone en esta guía Sion un recorrido estructurado en cuatro grandes etapas, que se corresponden con los momentos fundamen­tales de una peregrinación a Israel y Palestina: Galilea, la región septentrional, escenario de los primeros actos de Jesús; la central Samaría; la meridional Judea y en el centro pero también en el centro de toda Tierra Santa y de toda la Biblia, Jerusalén, la ciudad santa de las tres religiones monoteístas hermanas: el judaísmo, el cristianismo y el islam.

56 visitas a localidades, ordenadas alfabéticamente, cuyas descripciones evocan la historia, la topografía, la arqueología, los datos bíblicos y las tradiciones judaicas, cristianas y musul­manas.

A. Montero

Studium, vol. LX, fasc. 1 (enero-abril de 2020) 157.