Un nuevo estilo de hacer catequesis

(Vicente Borragán, en Studium). Jesús utilizó las parábolas como uno de los medios más adecuados para llevar al corazón de su pueblo la buena noticia de la llegada del reinado de Dios. Esa noticia ha llegado hasta nosotros a través de los apóstoles, de los sacerdotes y de tantos catequistas ungidos que la han grabado en el alma de los fieles cristianos. La buena noticia del Reino no ha cambiado, pero sí han cambiado las circunstancias en las que tenemos que hacer esa proclamación. Por eso, hoy necesitamos una legión de catequistas bien formados, que lleven al alma de los niños y de los adultos la enseñanza que Jesús trajo a nuestro mundo.

Para conseguir ese fin en Jesús enseñaba así el autor no presenta el evangelio a la manera de un teólogo, sino de un catequista, haciendo un recorrido por las parábolas del evangelio, extrayendo de ellas las enseñanzas que contienen y exponién­dolas muy claramente en 25 breves apartados: Dios es nuestro Padre y quiere nuestro bien, la salvación nos llega por medio de Jesús mediante la misericor­dia y el perdón, para sanar nuestra vida y para que no perdamos la confianza; para ello Dios propone una nueva comunidad; todos somos invitados a entrar en ese reino, y a pasar de ser amigos a hermanos, de siervos a hijos; ante noso­tros se abre un camino de exigencia y compromiso, de justicia y sencillez, para instaurar una nueva sociedad guiada por el Espíritu, e imitando a Jesús que vino para servir y dar su vida por todos; debemos estar preparados en todo momento, porque no sabemos el día que llegará el Señor; finalmente, pre­senta la vida misma de Jesús como parábola viva para todos.

Cada tema es ilustrado con dos o tres parábolas del evangelio, que expresan claramente el mensaje que desea comunicar, tratándo de adaptarlo a los niños y a los adul­tos de nuestros días. Al final de cada tema propone una serie de reflexiones y preguntas que ayudan a fijar y a comprender mejor ese mensaje. En una serie de anexos añade, como material complementario de toda su enseñanza, una serie de películas, dinámicas de trabajo, canciones y bibliografia que pueden enriquecer la exposición de cada tema.

Se trata, según me parece, de exponer un nuevo estilo de hacer catequesis, bien adaptado a los hombres de hoy, que pueda servir a los catequistas y agentes de pastoral para llevar a niños y a adultos a encontrarse cara a cara con la más grande de todas las parábolas: la persona misma de Jesús. Tengo que confesar que nunca había imaginado una manera semejante de hacer catequesis, pero es evidente que el camino que el autor señala debería ser experimentado en nuestros días, haciendo una catequesis sencilla, a través de ejemplos y comparaciones, como lo hizo Jesús con los hombres de su tiempo. Deseo todo el éxito del mundo al autor en esta nueva manera de formar catequistas y de hacer catequesis.

Vicente Borragán

Studium LIX, fasc. 3 (septiembre-diciembre de 2019) 501-502.