Padre de monjes y fundador de Europa

(Mª. J. García, en Nova et Vetera). Que un santo del siglo V siga atrayendo a los hombres de hoy, dice mucho a favor de san Benito. Y esto no solo por la Regla que dejó a sus monjes, llena de sabiduría, de profundo conocimiento humano y de discreción, sino por la santidad de su vida, según nos lo relata san Gregorio Magno en el 2º Libro de los Diálogos.

Javier Manso ha recreado la vida de San Benito siguiendo el libro de los Diálogos, de una forma sencilla, amena y atractiva, destinada sobre todo a jóvenes lectores. No es la primera vez que publica biografías. Ya lo ha hecho con las de Miguel de Cervantes, El Greco y santa Teresa de Jesús.

Desde la Introducción del libro, ha querido condensar en tres virtudes el legado que san Benito dejó a sus monjes: el silencio, la obediencia y la humildad, virtudes que él vivió en grado sumo. Después, en ocho capítulos va exponiendo la vida y avatares del Santo en un testo fluido y armónico dedicando el capítulo siete a la Regla benedictina y su expansión por todo el monacato occidental. El último capítulo, al legado benedictino haciendo hincapié en el perfil humano y místico de san Benito, hombre de paz, humanista cristiano, último legislador romano, justo, práctico, fundador y patrono de Europa. Una breve cronología cierra esta obra que no dejará indiferente al lector interesado que quiera conocer, en breves pinceladas, la vida y trayectoria de san Benito, padre de monjes y fundador de Europa.

Mª. J. García

Nova et Vetera 87 (enero-junio de 2019) 156.