Proponer el Magisterio de la Iglesia en un lenguaje cercano

(Niceto Blázquez, en Studium). La teología y la catequesis tienen teóricamente bastante claro en qué con­siste la salvación cristiana. Pero existe un problema muy grave con el lengua­je utilizado para hablar de ella.

«¿Por qué –se pregunta el autor– el lenguaje de los teólogos profesionales sobre la salvación resulta enigmático e incomprensible para la mayoría de las personas? ¿Por qué incluso el lenguaje de la ca­tequesis y de muchas predicaciones, está tan alejado de la experiencia de las personas? ¿Por qué se pueden leer o escuchar esos discursos sin que el lector o el oyente comprenda qué significa realmente la salvación para la vida? ¿Por qué es sensación de que teólogos, catequistas y predicadores hablan de otro mundo, de otra vida, de otros problemas, de otra salvación que no es la que necesitamos?». Y termina su sapiencial introducción con estas palabras: «Solo quisiera encontrar el lenguaje y la expresión adecuada para que el mensaje de la salvación cristiana llegue a interesar a algunas personas que se han desentendido de él. Pero, sobre todo, quisiera descubrir y describir experiencias hu­manas que permitan adivinar qué quiere significar la salvación cristiana».

El autor trata de compensar con la competencia y maestría que le es habitual, el abismo que existe entre la teología meramente cultural, producto de teólogos que saben mucho de Dios, pero que carecen tal vez de vivencias personales de la realidad divina, y la teología realmente cristiana, que conmueve y hace cambiar de mal a bien y de bien a mejor la vida de los hombres. Hay que hacer un esfuerzo gigante para ayudar a entender a la gente con lenguaje actualiza­do la profunda relación que existe entre la salvación cristiana y las preocupa­ciones más inquietantes que se plantea cualquier ser humano normal sobre la salvación personal y social. En el fondo se trata de contenidos y significados esencialmente equiparables a los contenidos expresados en la teología cristia­na sobre la misma cuestión, pero que no se reflejan satisfactoriamente en los documentos oficiales de la Iglesia, como tampoco en la mayoría de los escritos teológicos, en el lenguaje corriente de la predicación y de la pedagogía cate­quética.

Este libro está pensado para profesores de teología, catequistas y pre­dicadores a todos los niveles. Y por supuesto, para los obispos, ya que a ellos corresponde por derecho y obligación velar por la autenticidad del mensaje cristiano de salvación, proponiendo el Magisterio de la Iglesia en un lenguaje saludablemente más incisivo en la vida de las personas, en lugar de limitarse a construir especulativamente monumentos de doctrinas aburridamente re­petidas.

Niceto Blázquez

Studium, vol. LX, fasc. 1 (enero-abril de 2020) 157-158.