Un recurso útil y agradable para un tema pasado de moda pero recurrente

(Jorge A. Sierra, en Confer). El misionero del Sagrado Corazón Chema Álvarez nos ofrece un nuevo número en su simpática colección Religión para torpes, un octavo volumen dedicado –como dice el propio autor– a un tema espinoso: el diablo y los temas cercanos: exorcismos, ocultismo, invocaciones…

No parece un tema de gran actualidad en la teología actual –más allá de alguna que otra polémica con escaso sentido sobre [si] tal o cual jesuita creen o no en el demonio– pero si algo consigue el libro que nos ocupa es precisamente descartar ese prejuicio: más allá de la creencia o no en «los demonios», es un asunto que siempre nos ha acompañado y que incluso en nuestro mundo aparentemente racional tiene fuerza y consecuencias insospechadas.

El esquema de desarrollo de la obra es el esperable: comenzar de lo que permanece sobre la mitología demoniaca en nuestra acervo colectivo, ver qué dice la Sagrada Escritura realmente sobre el asunto (oportunidad también para tratar el tema de los ángeles), las invocaciones y exorcismos (que quizás la cultura popular mantienen como algo central en la fe católica… aunque para la mayor parte de los creyentes nos sean temas bastante lejanos) y un acercamiento somero a temas de quizás mayor calado: el ocultismo, las sectas que se aprovechan de la credulidad o se ayudan de esos miedos, la «invasión silenciosa» de algún lenguaje cercano a lo demoniaco (como nos está pasando con la importación de fiestas como Halloween)… que parecen juegos pero pueden ser amenazas. Siguen existiendo grupos sectarios, incluso cercanos a la Iglesia Católica, que aprovechan este lenguaje para el control de personas. Y sigue llamando la atención que parezca que adolece la fe en Dios, pero su espacio se llene de pequeñas «fes» en asuntos mucho menos razonables. El remate del libro recupera dos temas centrales de la fe: la libertad del individuo y la realidad del mal, tratados tanto en el último capítulo como en una fábula y una amplia cita del libro Padre Nuestro del papa Francisco.

El acierto del libro, como en toda la colección, es usar un acercamiento sin juicios, pero con claridad. La mayor parte de sus páginas se puede usar como material para alguna reunión de formación en la fe si estos temas surgen. Y, sobre todo, el tema central sirve como excusa para tratar temas no menos peliagudos: la Inquisición, el Juicio Final, la verdad de las profecías… temas que ayudan a comprender mucha de la historia de la Iglesia Católica y de su lenguaje, porque ciertamente en el Evangelio se habla de demonios, exorcismos, posesiones… y juicios. El estilo utilizado en toda la colección es cercano y sencillo, sin bibliografía, pero no por ello menos asentado en la teología católica. El autor intercala en el texto algunos cuadros de diccionario, con definiciones y ejemplos exactos de los temas que se están tratando y remata la obra con un apéndice que recoge los muchos refranes sobre el diablo y sus tretas que se conservan en la lengua castellana.

En resumen, un recurso útil y agradable para un tema que no lo es, que nos puede parecer pasado de moda, pero que, sin embargo, aparece por doquier en el cine, las series de televisión e incluso en el diálogo pastoral con jóvenes, que pueden mostrar curiosidad por estos temas pero tener poca oportunidad de profundizar en ellos.

Jorge A. Sierra

Confer 225 (enero-marzo de 2020) 140-142.