Redescubrir el valor de la esperanza

(Maggy Moyano, en Revista 21). En un mundo donde la esperanza agoniza, Eusebio Gómez Navarro nos recuerda lo esencial que es para la vida. A través de una prosa ágil, el autor no se conforma con hablar de una esperanza teórica, sino que consigue trasladarla a la vida de cada uno.

Este es, precisamente, su puente fuerte: la luz de la esperanza no es una descripción, ni mucho menos una teorización o suposición, sino un reflejo real de la acción de la esperanza en nuestras vidas. Este aterrizaje a la vida cotidiana ni siquiera tiene que ser hecho por el lector. Es el propio autor quien, a partir de historias y testimonios, introduce en cada capítulo una experiencia real.

Por supuesto, la esperanza de la que nos habla este libro poco tiene que ver con las tendencias contemporáneas de pensamiento positivo. La esperanza que se nos presenta es una esperanza cristiana, que tan íntimamente ligada está a la fe y al amor. Es un recordatorio de cómo los cristianos, gracias a la oración, afianzamos la esperanza en Cristo, tal y como hiciera Abrahám. Una esperanza fundada en la resurrección de Jesucristo que nos llena de alegría.

La luz de la esperanza nos invita a parar un momento la rutina de nuestro día para ayudarnos a redescubrir el valor de la esperanza y para recordarnos que, si bien nosotros tenemos que actuar en el mundo, es Dios quien nos da la fuerza para ello. En un mundo asolado por las crisis y tensiones, Él es nuestra esperanza y así, tal y como recoge Eusebio Gómez Navarro, tenemos motivos para confiar, ya que «Dios siempre sale al encuentro de su pueblo para darles esperanza cuando ya no hay ninguna».

Maggy Moyano

Revista 21 (enero de 2020) 61.