Agradecer y admirar la obra que Dios puede hacer y hace en los creyentes

Agradecer y admirar la obra que Dios puede hacer y hace en los creyentes

(Cristina González Carrasco, en Confer). El Magnificat de María …y el del discípulo es un comentario profundo de este himno que el evangelista Lucas pone en boca de María. El autor examina con todo detalle cada palabra del Cántico aludiendo a las múltiples reminiscencias bíblicas que dan a las palabras un contenido más profundo y enlazado a toda una espiritualidad arraigada en la tradición bíblica. (más…)

Descubrir las riquezas del Libro de la Sabiduría

Descubrir las riquezas del Libro de la Sabiduría

(J. Montero, en Studium). Hemos visto y oído … El Misterio tiene como subtítulo Comentarios al libro de la Sabiduría. Pero no es un compendio de este Libro sino una selección comentada del mismo, encaminada a descubrir sus riquezas. De hecho, llama “Hijos de la Sabiduría” a sus discípulos de todos los tiempos, que son los que nos enseñan cómo se revela en ellos la Palabra de Dios para que poamos abrir nuestra alma. (más…)

Salmos, fuente de espiritualidad

(SP). Uno de los mayores dones que el Espíritu Santo ha dado a la Iglesia en los últimos años es el hecho de que el pueblo de Dios ha redescubierto los salmos como genuina fuente de espiritualidad, fuente que en su tiempo ya fue para el propio Hijo de Dios en su relación amorosa con el Padre. En los salmos se complementa la luz del Evangelio sobre el hombre, ya que en ellos se describen todos los estados anímicos por los que pasa el discípulo: angustias, alegrías, persecuciones, intimidad extrema con Dios, la fuerza de Dios en la propia debilidad, etc. Los salmos, encabezados todos ellos en este libro con una breve monición catequética, es una respuesta al hambre y sed del pueblo de Dios. Incluye los cánticos y la distribución semanal tanto de los salmos como de los cánticos.

 

Una catequesis preciosa

(Studium). De muchas maneras y de muchos modos Dios habló a los padres por medio de los profetas, pero ahora nos ha hablado por medio de su mismo Hijo. Ya no habrá más palabras. Todo lo que Dios nos ha querido decir nos lo ha dicho en esa Palabra única y abreviada que es Jesús. Esa es la Palabra que sigue y persigue el autor en este libro –En el principio… la Palabra–, partiendo del prólogo del evangelio de Juan. Una catequesis preciosa, en la que ha recogido todas las evocaciones y ecos que la palabra creadora de Dios fue dejando en nuestra historia hasta que rompió todas las distancias y entró como uno de tantos en nuestra tierra: (más…)

La presencia de la Palabra de Dios desde la creación del mundo

(Miguel de Santiago, en Ecclesia). Antonio Pavía, sacerdote comboniano, es un autor prolífico, que ha comentado distintos personajes y escenas bíblicas a fin de provocar un acercamiento a la reflexión y la oración. Siguiendo el esquema de libros anteriores, que ha tenido éxito entre los lectores, Antonio Pavía estudia ahora –más bien comenta y nos aproxima a una página muy escuchada, y a cuyas enseñanzas siempre resulta enriquecedor adentrarse– el prólogo del cuarto evangelio, el de San Juan, que comienza así: «En el principio era la Palabra, y laPalabra era Dios…». Encontramos en el libro En el principio … la Palabra (Juan escuchó, creyó y escribió) un arsenal de referencias veterotestamentarias contenidas en esta página evangélica, que sirven para darnos idea de la presencia de la Palabra de Dios desde la creación del mundo y a lo largo de todos los tiempos.

Miguel de Santiago

Ecclesia 3.841-3.842 (23-30 de julio de 2016) 16.