Contemplación de la novedad dentro de la historia de ayer y de hoy

Contemplación de la novedad dentro de la historia de ayer y de hoy

(Cristina González Carrasco, en Confer). La lectura del libro que nos ofrece Jesús Espeja, O.P., es la relectura que el mismo autor hace sobre lo nuevo que cada etapa de la reflexión teológica ha ido ofreciendo a Iglesia para una comprensión de las verdades esenciales de la fe cristiana. Los diferentes dogmas de nuestra fe han ido apareciendo en la reflexión teológica aportando a la Iglesia la luz que guía el camino del creyente y que formarán el núcleo de la fe en Jesús muerto y resucitado. Cada etapa del desarrollo del pensamiento teológico cristiano fue iluminando la siguiente y cada una de ellas aportó una profundización cada vez mayor a las verdades esenciales de nuestra fe. Se trata de un camino de fe como dice el mismo autor del libro: «Un camino de fe resume el tema que desarrollo como ensayo de teología narrativa». (más…)

Recuperar la visión evangélica de la moral

(Rafael Amo Usanos, en Libris Liberi). El espíritu conciliar de renovación se ha dejado sentir con fuerza en la teología moral. Con las páginas de este libro (Lo divino en la experiencia humana), el teólogo dominico –es importante este dato–, Jesús Espeja, se suma a la renovación de la moral.

El autor toma como punto de partida el decreto Optatam Totius n. 16 en el que se pide a la teología moral que “se nutra de la doctrina evangélica” y encuentra, en la reflexión de la tradición teológica dominica, la forma de hacerlo. Por eso pretende «recuperar la visión evangélica de la moral que Tomás de Aquino logró presentar con nueva versión» (p. 197). (más…)

Para captar en su alcance la moral cristiana hay que volver a Jesucristo

(José Montero, en Studium). ¿Moral prioritariamente preceptiva? ¿Moral a la carta? El autor de Lo divino en la experiencia humana profundiza en la cuestión afirmando que para captar en su alcance exacto la moral cristiana y su sentido hay que volver a Jesucristo. ¿Cuál es la especificidad de la manera de actuar de Jesucristo? Que en él lo divino y lo humano van unidos inseparablemente. Y aplicando esto a la moral hay que decir que la que no sitúe en su justo y debido puesto a lo humano no es cristiana. Como tampoco lo es la que haga de lo humano un absoluto olvidándose de lo divino. El P. Espeja presenta sus reflexiones sobre el particular a lo largo de tres partes. (más…)

Defensa de una humanización sin coacción ni devaluación

(El Ciervo). La moral desvinculada de la teología y de la espiritualidad degenera en legalismo. Lo divino en la experiencia humana hace frente al reto que plantean cristianos que no desean regirse por una moral preceptiva, y al desafío de los que seleccionan preceptos para construirse una moral a la carta. Lo propio es la defensa de una humanización sin coacción ni devaluación porque debemos reconocernos como hijos del Dios que se encarnó.

El Ciervo 757 (mayo-junio de 2016) 45.

Por la renovación de la moral

(Rafael Amo Usanos, en Razón y Fe). El espíritu conciliar de renovación se ha dejado sentir con fuerza en la teología moral. Con las páginas de Lo divino en la experiencia humana, el teólogo dominico –es importante este dato– Jesús Espeja se suma a la renovación de la moral. El autor toma como punto de partida el decreto Optatam Totius n. 16 en el que se pide a la teología moral que «se nutra de la doctrina evangélica» y encuentra, en la reflexión de la tradición teológica dominica, la forma de hacerlo. Por eso pretende «recuperar la visión evangélica de la moral que Tomás de Aquino logró presentar con nueva versión» (p. 197). Esta intención original la lleva a cabo de dos modos. El primero, mediante la presentación de las bases bíblicas (vetero y neotestamentarias de la moral). El segundo, por medio de la lectura sistemática de los trabajos de cuatro moralistas dominicos: Antonio Sanchís, José Antonio Linares, Rafael Larrañeta y Bernardo Cuesta. Es especialmente interesante la trama que utiliza para sistematizar el pensamiento de estos autores, pues recoge las tres hebras del pensamiento moral tomista: La Gracia como nueva ley, la madurez de la persona y la felicidad como objetivo de la acción moral.

Jesús Espeja termina haciendo una propuesta de teología moral fundamental –aunque la hace a lo largo de todo el libro por medio de su estructura– que responde a su biografía: él es dominico y ha dedicado gran parte de sus estudios a la cristología. Por este motivo, su propuesta presenta dos características: una fidelidad a la tradición tomista, quizá demasiado destilada en los alambiques de las más recientes aportaciones teológicas, y una pretensión cristocéntrica. Esta última es la que explica la razón de ser del libro y de su título. La encarnación –dice el autor– «no es solo humanización de lo divino, sino también divinización de lo humano […] Así su conducta [la de Jesucristo] es referencia decisiva para una moral que brota de la experiencia como amor dando sentido nuevo a la existencia humana. Siguiendo la conducta de Jesucristo, imagen de Dios invisible, los seres humanos vamos creciendo en semejanza con el Creador. Este crecimiento es el objetivo de la moral» (p. 279).

Rafael Amo Usanos

Razón y Fe 1.411 (mayo de 2016) 500.