Todo puede cambiar

Este libro-entrevista supone una mirada al mundo en toda su

complejidad desde la atalaya del fundador de Sant’Egidio

Una historia por continuar

Todo puede cambiar es el sugerente título de este libro-entrevista que el teólogo Massimo Naro realiza a Andrea Riccardi con ocasión del 50º aniversario del nacimiento de la Comunidad de Sant’Egidio. No es un libro sobre la historia de Sant’Egidio ni sobre su fundador, es una conversación sobre el mundo visto desde la atalaya de este original sujeto eclesial, porque el mundo entra en Sant’Egidio a través de todos y cada uno de los poros de su piel. Y con el mundo, también entra toda su complejidad. De ahí que, a lo largo de estas páginas, se aborde un amplísimo abanico de temáticas: desde la pobreza, la guerra o la injusticia, a la cultura, la política, la religión, el ecumenismo, la Iglesia… La visión que ofrece esta obra no es ni pesimista ni optimista, sino profundamente realista, pero con ese realismo evangélico que exige mirar a la realidad, esforzarse por comprenderla y elaborar respuestas siempre nuevas que abran a un futuro mejor.

Baste como ejemplo la puesta en marcha de los corredores humanitarios para refugiados en varios países europeos como respuesta al gran reto de la migración en el contexto actual. Se trata de un libro que ofrece pistas para no perderse en el maremágnum del mundo globalizado: que muestra que es posible conciliar el “yo” con el “nosotros” en un tiempo atravesado por fuertes tensiones individualistas; que enseña que sueño y realismo no son conceptos incompatibles; que demuestra que se puede vivir la pasión por lo local sin perder la perspectiva universal y que es posible vivir un cristianismo moderno, pero no mundanizado, que no se amolda a la mentalidad corriente.

A lo largo de estas Conversaciones de Andrea Riccardi con Massimo Naro, se destaca la importancia de la cultura para descifrar la complejidad del mundo global. De una cultura en sentido amplio, no solo académico. De una cultura que alimente la política, tan saturada de ideologías, y que permita realizar la necesaria tarea de traducir la fe en cultura, para que el mensaje cristiano circule a través del discurso humano y pueda responder a las cuestiones que palpitan en el hombre y la mujer del siglo XXI. Es una cultura que se alimenta también del encuentro y el diálogo con el diferente, lo que permite forjar amistades sólidas y no puramente emocionales.

Todo puede cambiar

Todo puede cambiar

 

El lector encontrará en el texto que presentamos claves para vivir el cristianismo en el mundo de hoy. No un cristianismo que se protege tras los muros de un mundo que considera hostil o ajeno, pues –como afirma el mismo autor– los muros ni salvan ni defienden, tan solo protegen el declive. Sí un cristianismo que quizá no llegará a dominar numéricamente en el mundo (nadie lo sabe), pero que con toda seguridad no está destinado a ser irrelevante, sino a hacer historia. En este sentido, para Sant’Egidio la principal clave de lectura de la realidad ha sido siempre el dolor del hombre, considerado como el más central y fundamental de los signos de los tiempos. Por eso, Sant’Egidio es un laboratorio de caridad “artesanal”: flexible, familiar y creativa, capaz de encontrar siempre la forma para poner al servicio del bien común lo mejor de cada uno.

Fidelidad y renovación Todo puede cambiar es un libro lleno de entusiasmo, esa “medicina” tan necesaria en estos tiempos de desilusión y desánimo; un libro que alimenta la esperanza para una Iglesia siempre joven y en movimiento, que habla a todos con un lenguaje comprensible. Se entiende bien leyendo estas Conversaciones que, para la lógica de la fe, la fidelidad consiste en cambiar y no en conservar, partiendo de la premisa de que la centralidad de la Palabra de Dios es la fuente de toda renovación. Por eso, y a pesar de lo que un aniversario tan redondo pudiese propiciarla, no se aprecia en esta obra la más mínima nostalgia del pasado. De la misma manera que un árbol no tiene nostalgia de la semilla a partir de la cual creció, el fundador de Sant’Egidio no alberga ningún tipo de misticismo hacia sus inicios. Por ello afirma en la conclusión del libro que Sant’Egidio es hoy más Sant’Egidio que en los comienzos, pues no es el resultado de haber desarrolla-do ningún proyecto, sino la historia de una fraternidad de hombres y mujeres que no han dejado de preguntarse cómo ser cristianos responsables en el mundo. Sant’Egidio no esconde ninguna fórmula que se pueda reproducir o exportar, se trata “sencillamente” de una historia por continuar. ¿El secreto? No hay un método, no hay un manual, o mejor dicho, el “método” es el que se describe desde las primeras páginas del Génesis: escuchar la Palabra de Dios y ponerse a caminar en la dirección que indica, como hizo Abrahán.

– Artículo de Tíscar Espigares, publicada en Revista Vida Nueva del 21/09/18.

Libro disponible en sanpablo.es