Un camino único en la fe

(J. Montero, en Studium). En esta catequesis –Las diez palabras– el Papa nos presenta una perspecti­va innovadora para leer los diez mandamientos. Como él mismo dice, «son el camino hacia la libertad, porque son las palabras del Padre que nos hace libres en este camino». De hecho, el mundo no necesita legalismos sino cuidado, cris­tianos con el corazón de hijos. (Las Diez palabras, según el Decálogo).

A través de estas catequesis el Papa destaca, no la imposición de reglas sino el diálogo y la positividad constructiva de los mandamientos, exhortando a la belleza, la verdad y el amor. De hecho constituyen una guía para el camino de vida de todo cristiano viendo a Dios no como tirano que impone sino como padre liberador que acoge con ternura. Poco a poco y cada vez más intensamente el Decálogo nos lleva ante una radiografía de Jesús, porque Él es esa vida de la que hablan esos mandamientos. El es el que vive la existencia diseñada en esos textos. De hecho, la ley grabada en esas tablas de piedra la encontramos escrita en nuestro interior como si se hubiera despertado para despertarnos a un deseo, no para obligarnos a un esquema, sino para permitirnos ser nosotros mismos hasta el final este volumen que nos transmite apreciar quizás el aspecto más relevante de estas catequesis del Papa, que no son una colección de meditaciones sobre cada uno de los mandamientos sino un recorrido a través de las diversas partes del Decálogo como un camino único en la fe propuesto a la Iglesia y a todos los hombres.

J. Montero

Studium vol. LIX fasc 2 (mayo-agosto de 2019) 324.