Un espejo para el diálogo

Ágil, esperanzador y buceando en lo esencial sin miedo, con la audacia que solo da la fe. Así suenan estas conversaciones. No hay página en la que uno no termine pensando que Todo puede cambiar en este mundo globalizado. No es teoria, sino un diálogo lo que enmarca todo. El fondo es el aprendizaje vital de la Comunidad de Sant’Egidio y cómo reflexiona con su historia.

Se agradece un libro creativo que nos ponga ante el futuro y se atreva a compartir pistas para habitarlo desde el camino recorrido. Leyén­dolo, acojo convicciones y aportaciones de fe: la experiencia profunda de Iglesia, la vida en comunidad, la oración encarnada, el trabajo por la paz en un mundo lleno de periferias, la luz del diálogo liberador y la mediación.

Como en una paleta de pintura, abre interro­gantes liberadores para dibujar claves del huma­nismo cristiano en este cambio de época. Y, desde ellos, saca a la luz los grandes escenarios desde donde Dios nos llama, sonando a vida de Iglesia.

Cuando lo leo, me releo a mí mismo y los retos que el Evangelio nos pone delante, pues funciona como espejo frente al ministerio del pobre, injus­tamente lanzado a las periferias de un mundo complejo. Ahora solo queda recorrerlo con ideas amplias y sembrar la paz desde el encuentro, en la escuela del diálogo y la convivencia.

José Cobo Cano, Obispo Auxiliar de Madrid

Vida Nueva 3.131 (24 de mayo de 2019) 47.