Un libro de cabecera

(Joan Lluís Pérez-Francesch, en Catalunya Cristiana). José Luis Vázquez Borau, impulsor en Cataluña del personalismo comunitario, fundador del Instituto Emmanuel Mounier en nuestra tierra, autor de más de sesenta obras sobre aspectos religiosos y de espiritualidad, es doctor en Filosofía y en Teología. El libro que comentamos –100 preguntas sobre el Cristianismo– se presenta como una síntesis de la religión cristiana, a partir de preguntas y respuestas, escrito desde una gran sensibilidad por la opción preferencial por los pobres, por la búsqueda de un sentido espiritual de la vida, al estilo del testimonio de los seguidores de Foucauld.

El seguimiento de Cristo es explicado como una vivencia de la vida desde la pobreza y la fragilidad, la donación a los demás y el misterio de la trascendencia. El libro reivindica una concepción espiritual de la vida, entendida como lo más auténticamente natural (p. 9), donde los pobres y marginados, los sufrientes, se convierten en el rostro más fiel de Jesús. La dignidad de toda persona humana fundamenta la libertad y la solidaridad entre los hermanos en la existencia.

El libro tiene una primera parte en la que habla de las bases del cristianismo, y su evolución histórica. En la segunda parte nos muestra el papel de las iglesias cristianas y los distintos movimientos religiosos que se han dado. Finalmente, tiene una conclusión donde se plantean grandes preguntas, como hablar de Dios ante tanta injusticia humana, el sentido de la vivencia mística, si existe una única religión verdadera, la increencia, el papel pacificador de las religiones y el diálogo interconfesional. Un vocabulario y una bibliografía muy útiles acaban la obra.

El autor busca el profundo sentido del nacimiento de Cristo, nos presenta el papel maternal de María, la vida, muerte y resurrección de Jesús, el Mesías, con su mensaje de esperanza. Repasa el papel de la Iglesia a lo largo de la historia. Una historia marcada por el aliento del Espíritu y por los cismas y las divisiones. Concilios, herejías, uso político de la religión, pero también cultivo de la vida monástica, del misticismo, de la espiritualidad…

Los grandes momentos de la historia de Europa se presentan ante el lector, como la reforma cisterciense, las cruzadas, el surgimiento de la orden de los predicadores o dominicos, la inquisición, los grandes sabios como san Alberto Magno o santo Tomás de Aquino, la pasión por el diálogo de Ramón Llull, la escolástica, la reforma protestante, la contrarreforma y la huella de san Ignacio de Loyola, san Francisco Javier, las reducciones jesuitas en Paraguay, la secularización posterior a la Revolución francesa, el materialismo dogmático a raíz de la Revolución rusa, el Concilio Vaticano II, el impacto de los últimos Santos Padres…

Se tratan las fiestas y los ritos, los iconos, los sacramentos, la eucaristía, el arte cristiano. La historia de la Iglesia, actualizada hasta el papa Francisco, permite contrastar el catolicismo, la ortodoxia y el protestantismo. También el anglicanismo y los grupos radicales que emigraron a Estados Unidos de América.

El autor muestra un gran interés por destacar el camino de los místicos, Charles de Foucauld, Mounier, Ignacio Ellacuría, y muchos otros. La parte final del libro se dedica a estudiar los nuevos movimientos cristianos y otros de carácter sectario que plantean nuevos retos en torno a la fe. Estamos ante un libro de cabecera para personas que quieran un compendio de la doctrina cristiana, actual, vivencial, preocupado no tan sólo por la verdad sino también por el bien. Un trabajo muy recomendable por su utilidad pedagógica.

Joan Lluís Pérez-Francesch

Catalunya Cristiana (28 de diciembre de 2014) 21.