Un verdadero antídoto contra la tentación de «domesticar» la vida de Jesús

(Jorge A. Sierra, en Confer). La Cuaresma es el tiempo dedicado a la reflexión y preparación para revivir la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, un proceso en el que siempre ayuda contar con textos adecuados. El libro de Cristina Inogés Susurros de muerte y resurrección viene precisamente a colaborar en esto.

Es una obra muy corta, pero no por ello menos rica, formada por ocho «susurros» que comparten estructura: un diálogo desde la cruz, un texto de otros autores y una meditación. Es, por lo tanto, un libro que no está pensado para leer «de seguido», sino en clima de oración, paladeando las palabras. El propio frontispicio de la obra nos coloca ya en ese ambiente, pues incluye el texto completo de la lectura de la Pasión según San Juan.

Los «susurros» son pensamientos y oraciones puestos en boca de Jesús que nos ayudan a sentirle vivo y cercano. La mayor parte están dedicados a algunos importantes personajes de la Pasión que quizás nos pasen desapercibidos: su madre, María, a la que llama con la palabra de los niños arameos: «Immá», sus amigas, María Magdalena… es decir, las valientes mujeres que le acompañaron cuando los demás discípulos huyeron o lo negaron. Son textos breves, en primera persona, que buscan interpelar al lector, hacerle sentirse próximo a Jesús en los momentos más importantes. El estilo es, quizás, heredero de la tradición de los sermones de las siete palabras, pero con un enfoque y estilo más actual.

A continuación, se nos presentan algunos textos de otros autores: Bonhoeffer, Clément, poetas como Neruda o Bobin, teólogos como Gioia y tradiciones como la litúrgica bizantina. No son añadidos, sino aportaciones literarias que ayudan a la oración.

La tercera parte de cada capítulo es la meditación de la autora sobre cada «susurro», que aprovecha para, en pocas palabras, expresar sentimientos profundos y tratar algunos temas de especial importancia: el perdón, la limitación, la debilidad, la conversión, la duda y la esperanza. Es ahí donde se muestra lo mejor del libro –en opinión de este lector– porque de nuevo se hace cercano, vivo e interpelante este relato de «la mayor historia jamás contada». Un verdadero antídoto contra la tentación de «domesticar» la vida de Jesús, de creer que ya lo sabemos todo.

Como es natural, todo el lenguaje es poético y profundo, como no puede ser de otra forma para una oración no «encorsetada». La edición es muy agradable y a todo color, facilitando la lectura. En resumen, un librito para releer, para profundizar y, sobre todo, para rezar.

Jorge A. Sierra

Confer 225 (enero-marzo de 2020) 142-143.