Una mirada al tema de la salvación en diálogo con la sociedad actual

(Miguel de Santiago, en Ecclesia). Un teólogo dominico, Felicísimo Martínez Díez, dedica una monografía a La salvación (Editorial San Pablo). No es un tratado de escatología, sino una mirada mucho más abarcadora en diálogo con la sociedad actual.

Una visión reductiva y simplista sobre la salvación, la del alma después de la muerte, ha abundado en las perspectivas ofrecidas por la catequética y la homilética, herederas todavía de las misiones populares de hace más de medio siglo. Por eso, el autor se ha propuesto una purificación del vocabulario y de la comprensión de un contenido rico en teología; máxime cuando terminología y contenido han sido secularizados, reducidos a lo material y terrenal, con la consiguiente devaluación para el hombre moderno, más preocupado por la calidad de vida y el bienestar Libros que por la felicidad eterna que debe tener su inicio en este mundo tanto para la persona como para la comunidad. Recuerda que Benedicto XVI calificó como «apostasía de la escatología» al olvido de la salvación global de la salvación de la humanidad y del cosmos.

Un tema que ciertamente es difícil y ha sido abordado a lo largo de la historia con lenguaje enigmático y de difícil comprensión; lo cual ha ocasionado perderse la riqueza del evangelio y del mensaje cristiano de salvación. Como aquí no se pretende hacer un tratado teológico, es digna de destacar la organización del tema: qué se entiende por salvación, quién es el garante de la misma, objeto y destinatario; aspectos de la salvación o salud (física, psíquica y espiritual) traída por Jesús. La salvación para el perdón de los pecados como expiación y redención de la culpa, que trae la verdadera justificación y liberación, garantizada por la muerte-resurrección de Cristo…

A medida que avanzan las páginas el lector encuentra iluminación acerca de muchos contenidos que ciertamente no han cambiado, pero son considerados desde visiones más enriquecedoras. No obstante, a veces también da la impresión de que cuantos escribieron en tantos y tantos siglos de cristianismo no fueron capaces de acertar con el lenguaje adecuado para transmitir la doctrina de la Iglesia sobre la salvación; ¡y ha habido que esperar hasta hoy!

El autor ha puesto muy buena voluntad para hacerlo aquí y ahora, y en manos de los posibles lectores está comprobar si ha acertado en todo lo que se ha propuesto en estas páginas.

Miguel de Santiago

Ecclesia 4.029 (25 de abril de 2020) 47.