Una mirada renovada sobre la persona

(José Fernando Juan Santos, en Razón y Fe). Consuelo Junquera tiene una larga trayectoria pensando sobre estos y acompañando a otros. El punto de partida, según ella misma escribe en la introducción a Convivir (Gozo y desafío), es que «no hemos crecido como personas. No sabemos convivir porque no hemos aprendido a amar».

De esto trata el libro, de presentar el desarrollo de la persona presentando el amor como la cuestión central de este crecimiento. Parte de una antropología someramente indicada, pero el grueso del volumen trata de la descripción de las etapas por la que pasa una persona hasta llegar a una sana relación consigo misma que haga posible una auténtica convivencia con el otro.

Tres serían estos estadios: un amor egoísta no reconocido, un amor narcisista reconocido y un amor genuino. Cada uno de ellos se describen en capítulos independientes, en los que se invita al lector, que se supone preocupado por sí mismo y en búsqueda, a mirarse e interrogarse. El estilo es ágil y los tecnicismos de la psicología no impiden una buena lectura. Pero donde Consuelo se detiene más es en trabajar la escisión personal, una brecha que se ha ido creando en la personalidad y que enfrenta conflictivamente el yo real y el yo ideal. Este sería el auténtico núcleo del libro y el principal desafío para el lector: el reconocimiento de la situación, tomando conciencia de ella de algún modo e identificando las consecuencias que tiene en la vida práctica, tanto en relación con uno mismo como con los otros. Sin el ánimo de meramente describirlo, esta profesora y terapeuta ofrece caminos para resolverlo, que se me atojan deben ser necesariamente acompañados por otros.

El libro termina con una mirada renovada sobre la persona, anclándose en la antropología del don. El amor, no reducido a sentimiento, sino ejercido con voluntad y como compromiso se muestra como el verdadero constructor de la persona y su máximo liberador. Es un libro muy recomendable para profesores de ciertas etapas y para acompañantes que deseen recibir o refrescar una cierta formación personal.

José Fernando Juan Santos

Razón y Fe 1.438 (febrero de 2019) 245-256.