Útil e interesante herramienta para los docentes

(Cristina Santa Olalla, en Catequética). El programa TREVA está confeccionado para ser trabajado en el aula con alumnos de 3 a 6 años con sus docentes. Sus objetivos son la mejora del rendimiento académico, la mejora de la salud, la educación de la interioridad y la mejora de la convivencia. Utilizan habilidades psicocorporales como la gestión emocional, la consciencia corporal y el mindfulness (atención plena) trabajado a través de doce unidades:

• La atención: Por medio de su entrenamiento podemos abrirnos a una nueva mirada y una nueva experiencia de la vida..
• La respiración es el primer eslabón de un estado de consciencia que nos permite establecer contacto con nuestra corporalidad.
• La relajación física y mental está íntimamente relacionada con la ale­gría, la calma, y el bienestar personal.
• La visualización: A través de la utilización de imágenes mentales y afirmaciones, de manera consciente, podemos cambiar patrones ne­gativos, producir cambios positivos y mejorar nuestra autoestima.
• Voz y habla: Podemos transmitir sensaciones de paz y de tranqui­lidad, de alegría y de felicidad, pero también de rabia, de odio o de inseguridad.
• Consciencia sensorial es la manera que tenemos de percibir y cono­cer el mundo a través de una serie de sentidos. Se trata de aprender a utilizar una sucesión de estímulos sensoriales, internos y externos, para conocer mejor lo que nos rodea y para conocernos mejor a nosotros mismos.
• La postura es nuestra manera de «estar en el mundo». Nuestra postura lleva afuera nuestro adentro, es nuestra tarjeta de visita.
• El movimiento: Cuando el cuerpo se moviliza desempeña dos funciones de gran importancia con base en nuestra química cerebral: por un lado, se liberan tensiones y, por otro lado nos llenamos de sensaciones de bienestar.
• La energía corporal, Cuando se habla de energía corporal, se refiere a aquello que los orientales denominan ki, que quiere decir energía vital.
• La gestión corporal (focusing). Se basa en la escucha profunda, amable y atenta del cuerpo para aprovechar su sabiduría y hacernos más conscientes de cualquier experiencia, a la vez que nos guía en nuestra acción.
• La consciencia corporal: Cualquier pensamiento o uso de las funciones ejecutivas superiores se basa en nuestro cuerpo, es decir, se «apoya» en la sensación sensomotriz.
• Atención plena (mindfulness). Es la capacidad de prestar atención de un modo particular, a pro­pósito, en el momento presente y sin establecer juicios de valor.

Mindfulness en el aula es una programación completa que incluye además de objetivos, mapas conceptuales, com­petencias, subcompetencias, ejercicios… La música y las canciones, los cuentos, las recitaciones, el uso de los sentidos, la observación, serán elementos facilitadores del aprendizaje.

Muy interesante y útil para los docentes por la importancia de trabajar estos aspectos desde el aula de infantil. Si el docente está formado en el programa TREVA, podrá ponerlo en práctica de manera más profunda.

El desarrollo de estas capacidades desde una edad temprana, producen en la personalidad de los niños unos beneficios personales innegables y que tienen su reflejo en el aula. Favorece la mejora de la atención, la calma y la gestión emocional, la buena convivencia en el aula y la bajada de los índices de conflictividad.

Cristina Santa Olalla

Catequética 60/6 (noviembre-diciembre de 2019) 415-416.