Una versión universal y sorprendente de lo más esencial del Evangelio

(José Luis Vázquez Borau, en Actualidad Bibliográfica). Jesús hablaba arameo, pero leía y citaba la Torá en hebreo, y sus palabras nos han lle­gado en griego. Estas tres lenguas tienen, por tanto, mucho que decirnos acerca de él. Los autores de Palabras originarias para entender a Jesús, Xabier Pikaza, catedrático de la Universidad Pontificia de Salamanca de 1973 a 2003 y Vicente Haya, doctor en Filosofía por la Universidad de Sevilla y licenciado en Historia por la Universidad de Granada, gran conocedor de las lenguas aramea y japonesa, han querido escribir un libro diferente en el que han dado un papel importante a las tres lenguas de Jesús.

Para ello han seleccionado cuarenta palabras/sentencias de Jesús expues­tas y comentadas a partir del texto oficial (griego) de los evangelios, interpretado desde el fondo hebreo y recreado desde el arameo, en un contexto semita más amplio, en el que también se contempla el idioma árabe, para que se conozca mejor a Jesús. En cada capítulo X. Pikaza empieza comentando la versión canónica griega de estos textos, tomando como base el Greek New Testament o Novum Testamentum Graece (1993), fijado por un comité crítico de especialistas de diversas confesiones. Para completar y situar en su origen esos temas acude, en otro plano, a la versión clásica hebrea de l. E. Salkinson y C. D. Ginsburg (1898) que le permite penetrar en el trasfondo, judío (y veterotestamentario) de los evangelios. Por su parte, V. Haya, con lucidez y valentía, relee los mismos textos desde la versión aramea (siriaca) de la Pëshîttâ’, para reubicar el evangelio y las palabras de Jesús en un trasfondo semita que sigue estando vivo, recreando para ello, de un modo fiel, lo que pudo haber sido el lenguaje y el espíritu de fondo del mensaje y camino de Jesús.

Cada una de esas cuarenta palabras/sentencias de Jesús se estructura en dos partes. La primera, rea­lizada por X. Pikaza, tiende a ser más amplia y genérica, sirve para situar los pasajes evangélicos que pueden resultar más conocidos para lectores de tradición cristiana. A continuación el autor expone el sentido de los términos clave, en griego y en hebreo, sa­biendo que muchas de esas palabras han pasado en su forma popular al lenguaje castellano. La segunda parte de cada uno de los cuarenta capítulos, realizada por V. Haya, es menos extensa, aunque no menos precisa en sentido filológico. Su autor ha realizado un inmenso esfuerzo de leer e interpretar las palabras clave del cristianismo desde su fondo original semita (en arameo, la lengua de Jesús). Un trabajo insólito hasta hoy. Este libro, como dicen los propios autores en el prólogo, «es un estudio intra-religioso de dos personas que aman a Jesús, y aún más, un diálogo intra-cultural en el que lo grecorromano y lo semita no se confrontan, leyendo por dentro esas cuarenta palabras/sentencias clave de Jesús, no para defender o criticar una doctrina o un posicionamiento teológico, no para probar o re-probar algún concepto o dogma, sino para ampliar nuestra percepción acerca de esa figura gigante de la historia humana que es Jesús de Nazaret». No está escrito por filólogos ni para filólogos, aunque estos y sus futuras aportaciones serán bienvenidas. Pero en estas páginas cada palabra es rastreada hasta sus etimologías más íntimas, ya que el propósito de ambos autores es sumergirse en las palabras originarias. Estamos pues ante una obra abierta y plural «a cuatro manos» que ofrece una versión universal y sorprendente de lo más esencial del Evangelio.

José Luis Vázquez Borau

Actualidad Bibliográfica 2019/1 (enero-junio de 2019) 64-65.